domingo, noviembre 16, 2008

Deshaciendo Buenos Aires

McCree planea restaurar el impuesto a los sellos, remiso a aprender la lección dada hace más de 240 años por un impuesto del mismo género -la famosa Stamp act- que desencadenó una serie de revueltas que llevarían a la revolucion norteamericana. ¿Cuántos impuestazos le van a tolerar y callar los porteños a Macri, sólo porque es de derecha? ¿Appeaseron el ABL, ahora van a appesear esto?
Ricardo Lopez Gottig y Mitos no le encuentran razón de ser a tanta y tan inoportuna voracidad fiscal.
Tampoco Jorge Oviedo hoy en La Nación:
En ese marco, es extraño que el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, en lugar de diferenciarse del matrimonio lo imite en algunas de sus políticas más erradas. Macri se lanza a encarecer el crédito, al aplicar de nuevo el medieval impuesto a los sellos a las tarjetas de crédito, seguros y compraventa de autos usados. El impuesto a los sellos es un monumento de los estados a su propia ineficiencia, justamente derogado en la comuna porteña durante el menemismo. Macri, igual que Kirchner, elige encarecer el crédito y gravar la actividad económica con un impuesto fuertemente distorsivo e injusto cuando lo que se necesita es crédito y reactivación económica. Macri y los suyos dicen que necesitan los recursos para poder mantener la obra pública y así sostener el nivel de actividad económica. El argumento es de Néstor y Cristina, y parte de la base de creer que es el Estado, y no la actividad privada, quien genera el crecimiento. Macri elige parecerse lo más que puede a los Kirchner justo cuando parece convenir menos, además de traicionar su promesa electoral de reducir los gravámenes.

2 comentarios:

Alex dijo...

Es una buena idea mal implementada. Permitime descontármelo de ganancias o de cualquier otro impuesto nacional coparticipable, y te lo pago con alegría.

Claude dijo...

Y Rodríguez Larreta está hecho el Alberto Fernández del gobierno porteño.
Muy bueno eso de "McCree".