Al finalizar la reunión, se registró el siguiente diálogo:
Correa: qué campera aburrida
Ortega: ¿más que mi discurso?
Correa: ¡qué buena campera!
Ortega: mejor que tu camisa seguro, pebete.
Correa: bueno pero algo en común tenemos
Ortega: ¿que nos estamos quedando pelados?
Correa: Sí, y que no usamos corbata
Ortega: qué corbata querés que te haga juego con esa camisa de payaso
Correa: habló el señor campera de gamuza..."dicen que soy aburrido"
Ortega: vos debés usar medias con rombos
Correa: al menos uso medias.
Ortega: ¡Se acabó! rompamos relaciones diplomáticas.
Correa: Rompamos entonces. Voy a militarizar la frontera que no tengo con Nicaragua.
Ortega: y yo voy a mandar el ejército que no tengo.
Correa: te espera mi flota del lado pacífico del canal de panamá, si te animás.
Ortega: vení vos del lado atlántico si te animás, con tu flota de barquitos de papel ¿Que me vas a tirar, con bananas?
Correa: muy bien. Ahí te voy a dar banana. Pero antes hagamos una cumbre, te parece?
Ortega: excelente. Prepará la satisfacción a mi campera de gamuza.
Correa: será por sobre mi colorida camisa...
Ortega: muy bien
Correa: bueno
Ortega: listo entonces
Correa: sí...
Ortega: bueno chau
Correa: chau
Al rato de un silencio
Ortega: Chávez es más amigo mio
Correa: no, ¡mio! ¿de dónde creés que viene mi apellido?
Ortega: ¡es mío! me quiere más a mí!
Correa: no, a mí. Vino a mí cumbre!
Ortega: sí, pero no te defendió, y se abrazó con tu enemigo Uribe.
Correa: ah mirá quien habla, Roberto Carlos y su millón de amigos.
Ortega: no subestimes el poder persuasivo de una campera de gamuza. Evitó la guerra que estaba tratando de inventar. Vos te fuiste llorando.
Correa: yo quería mi guerra, estar del lado de Chávez.
Ortega: eso es porque es más amigo mío
Correa: ¡que es mi amigo te digo!
y así siguieron...
