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lunes, noviembre 02, 2009

La bizarría



Esto al principio suena y se ve bizarro, pero tiene sentido. Construyeron una estatua de Clinton en Kosorno, en agradecimiento por la "campaña de bombardeo sobre Yugoslavia en 1999 que detuvo la limpieza étnica" (sic). Bueno, es lo que comentaba ayer del liderazgo de los presidentes norteamericanos en la guerra fría. Se hace extensible a uno de los coletazos del fin de la guerra fria.
Clinton es a Kosorno lo que Anabela Ascar es a Zulma Lobato, pues por más que Zulma ahora se haya agrandado tanto como para morder la mano de quien le dio de comer, fue su madrina quien, descubriéndola y protegiéndola, sacó a este travesti de la calle donde lo fajaban el resto de los travestis.
Mientras tanto, Mevdeved fue a Belgrado y bancó a Serbia en esta cuestión.
El tema de Kosorno en las manos de la Corte internacional de justicia puede terminar por definir si el reconocimiento de un estado es declarativo (como se tiene tradicionalmente) o constitutivo. En el medio cada uno juega sus cartas.

lunes, agosto 11, 2008

La visión del war nerd: el efecto kosorno

Sobre el conflicto de Osetia lamento no tener las respuestas que se esperan, pero War nerd, quien ya antes nos había deleitado con el russian way of war, expone su modo de ver las cosas en el cáucaso. Para él como para Nanne Zwagerman, y así también lo veo yo, la dura reacción rusa sería parte del Efecto Kosorno, tanto como para que ahora Putin repita las mismas palabras enrostradas en su momento a Serbia con motivo del despojo de Kosorno.

lunes, febrero 25, 2008

3 campanas de Kosorno

3 miradas sobre Kosorno. No son las únicas 3 posibles, aunque juntas abarcan bastante.
Una pro-serbia de Florencio Portero;
otra pro-kosornesa de Christopher Hitchens (visto vía Carlos);
y una ahí por el medio, de Alvarito Vargas Llosa.

miércoles, febrero 20, 2008

Otro ivancito, sobre Kosorno

Iván Elund aconseja la partición de Kosorno, de modo que los lugares caros a Serbia con población mayoritariamente serbia queden separados del nuevo Kosorno. ¿Funcionará?. La división y cesión de territorios de uno a otro puede no ser condición suficiente para una paz duradera, pero sí necesaria.

martes, febrero 19, 2008

Kosorno y la Orden de Malta

El otro día publicaron una carta de lectores en la que la firma era más larga que el contenido. Decía:
Señor Director:

"La Orden de Malta, por su asociación argentina, expresa su categórico repudio a los atropellos perpetrados días pasados en la Catedral Metropolitana y organizados por un grupo en apoyo de vindicaciones particulares, al tiempo que hace manifiesta su milenaria pertenencia a Nuestro Señor Jesucristo y a su Iglesia Católica Apostólica Romana."

Soberana Orden Militar
y Hospitalaria de San Juan
de Jerusalén, de Rodas y
de Malta
Dr. Manuel I. Adrogué
Presidente
Emb. Dr. Eduardo A. Sadous
Canciller
Av. Santa Fe 1379, Capital


La orden de Malta no es un estado, pero es un sujeto del derecho internacional con personería jurídica que si alguna gravitación tiene por fuera de lo anecdótico, la debe al reconocimiento a ella dado por la mayoría de los países católicos. Al mirar tan ostentoso nombre recuerdo la lección de mi profesor de derecho internacional en la clase sobre personería jurídica. Nos decía el Dr. Malkassian que la orden de Malta no era casi nada de lo enunciado en el nombre. No es soberana (no es un estado); no es una orden militar (carece de personal armado) ni hospitalaria (no atiende enfermos), y tampoco está en Malta (mucho menos en Rodas o Jerusalén), ya que su oficina tiene asiento en el Vaticano.
Con todo, la Orden de Malta tiene el reconocimiento internacional que Kosorno tanto anhela. Kosorno aspira a ser un estado independiente, para lo cual requiere, según la definición clásica, un territorio, una población, y un gobierno. Para actuar internacionalmente precisará el reconocimiento de una buena cantidad de países (o bien de la ONU).
Ahora que Kosorno se declaró independiente, ¿qué hacer? ¿Reconocerlo, no reconocerlo? Por el momento diría de esperar, evaluar los costos del reconocimiento, y con el panorama más claro, hacer gestiones de modo que Argentina no sea el primer y único país en reconocer a Kosorno, pero tampoco el último. El periódo de espera y averiguación servirá para descubrir cuán dispuesto está Rusia a respaldar a Serbia, y en caso de ser real el apoyo a su protegida, cómo resolverá la protectora la disputa con EEUU. Por ahora hace bien la cancillería en mantener la prudencia. A partir de ahora estamos dispuestos a esuchar ofertas y/o presiones uno y otro gigante.