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lunes, diciembre 20, 2010

La Mole Moli

En el 36 Japón se largó a una carrera naval que no podía ganar.

The sheer number of ships being built between 1937 and 1941 was impressive enough, but in ships completed during those years the us navy still outpaced the Japanese in every type but aircraft carriers, where the United States commissioned just four. In a further ominous sign, Japan’s build-up reflected practically the maximum that its economy and industry could support, while the concurrent American effort was a relatively insignificant sideshow to an economy still on a peacetime footing.
In 1937, the first year since 1921 with no international limits on naval construction, both the United States and Japan spent just over $1 billion on defence, but while the us total represented just 1.5 per cent of a national income of $68 billion, the Japanese figure was 28 per cent of a national income of only $4 billion.

Between 1942 and 1945 the Japanese navy fell only further behind, overwhelmed by the wartime production of the United States. During those years Japan completed 1 battleship (the Musashi), 10 carriers, 5 cruisers, 61 destroyers and 121 submarines, while the us navy added 8 battleships, 112 carriers (including 82 escort carriers), 48 cruisers, 354 destroyers and 203 submarines.

Lawrence Sondhaus, Navies in Modern World History, p. 213

viernes, diciembre 11, 2009

Un premio a su medida

Terminada la larga luna de miel, siguen las decepciones generadas por Obama, ahora en Mario Bunge. Cuanto mayor la expectativa (y de ella genero mucho Obama), mayor la decepción.

Cuando hace dos meses se anunció el premio nobel de la Paz a Obama, éste se mostró sorprendido y creyendo no haber hecho mérito para recibirlo. Únicamente después aumentar los contingentes en Afganistán (algo prometido en la campaña) aceptó el premio, o sea se habrá creído ya con suficiente mérito. Es cierto que la guerra no la empezó él y el despliegue busca -como cualquier nuevo despliegue en cualquier guerra- terminar con ella, obviamente ganándola, pero continuarla o intensificarla voluntariamente no muestra mucho empeño con la fraternidad de las naciones.
A lo mejor Obama hubiera gustado recibirlo una vez acabada y ganada la guerra, como lo recibió Teddy Roosevelt tras mediar arteramente entre Rusia y Japón en 1905.
Al galardonar a Teddy quizás no sabían de su compromiso con los intereses expansionistas de Japón, aunque la mirada retrosprectiva extrema nos permite plantear como previsible lo que fue imprevisible. Así, diríamos que Teddy fue un visionario que anticipó la guerra fria entre Rusia y EEUU y encontró la manera de debilitar al más futuro de los enemigos, a costa de fortalecer al más próximo. Mirado desde hoy resulta muy extraño el galardón a ese warmonger, primero lobbista del imperialismo japonés, y luego promotor histérico de la entrada de su país a la WW1.
Finalmente fue Wilson, pese a la promesa electoral en contrario, quien entró en la guerra y también se llevó su Nóbel de la paz. Acababa de terminar la guerra que iba a terminar con todas las guerras.

Que manera de desprestigiar el premio otorgado "a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz" (testamento del señor Nobel). Con este historial de galardonados, se parece más a un castigo que a un premio.

lunes, noviembre 30, 2009

El futuro aliado

Hoy se cumplen 70 años de la invasión soviética a Finlandia, crimen también conocido como Guerra de invierno, de la que ya nos ocupamos en dos oportunidades. Esta vez no voy a hacer calculitos de bajas y demás. Voy a limitarme a transcribir parte de la entrada del diario personal del corresponsal norteamericano William Shirer el dia siguiente a la invasión:
Ginebra, 1 de diciembre [de 1939]
¡La Unión Soviética invadió ayer Finlandia! Bombarderos de la Fuerza Aérea Roja atacaron Helsinki, provocaron la muerte de setenta y cinco civiles e hirieron a varios centenares. El gran adalid de la clase trabajadora, el teneaz condenador de la "agresión facista", la defensora insobornable de la "escrupulosa y puntillosa observancia de los tratados" (por citar las palabras de Molotov de hace un mes), ha cáido sobre la más decente y viable pequeña democracia europea violando media docena de "solemnes" tratados. Toda fundamentación moral que los soviéticos han conquistado para sí en el campo de las relaciones internacionales en los últimos diez años se ha derrumbado como un castillo de naipes, que es lo que los escépticos y los anticomunistas siempre han dicho que era. Stalin se revela a sí mismo cortado por el patrón de Hitler, Mussolini y los nipones. La política exterior soviética resulta ser a la postre tan imperialista como la de los zares. El Kremlin ha traicionado a la revolución. [...]

William Shirer, Diario de Berlín, 1934-1941, p. 235.

martes, octubre 13, 2009

Dia de la razia

Tal parece ser que durante la alta edad media, la principal fuente económica resultó del producido (o destruído) de la guerra. Mediante incursiones militares, carolingios y otonianos se procuraban tributos de sus pueblos vecinos. Quienes por escasez de recursos no estuvieran en condiciones de afrontar el pago, contribuían con esclavos. De allí que los bizantinos extrajeran la voz 'esclavo' de su botín obtenido entre los pueblos eslavos, término diferente al empleado anteriormente por los romanos, 'servus'.

Una teoría vincula la profusión de la esclavitud a la escasez crónica de mano de obra, y más genéricamente de población. Una vez modificadas las condiciones demográficas, tan temprano como en la plena edad media los pueblos dominadores pudieron permitirse reelaborar su percepción sobre la institución que hasta hacía poco había sido su sostén económico.

En occidente el crecimiento de la población supuso el fin de la escasez de mano de obra y el fin de la esclavitud. En consecuencia, a partir del siglo XII cuando los ejércitos ingleses y alemanes invadieron las tierras celtas y eslavas ya no iban a la caza del ganado humano. Celtas y eslavos, por el contrario, al habitar en tierras menos pobladas, seguían utilizando mano de obra esclava y, en consecuencia, cuando llevaban a cabo incursiones contra otros pueblos continuaban teniendo como objetivo no sólo la propiedad sino también la "población civil", en especial las mujeres. Esta práctica era ahora condenada por los occidentales por bárbara. La conciencia de la ventaja material y tecnológica que ahora disfrutaban los ingleses y alemanes sobre los celtas y los eslavos, cuyas tierras iban ocupando, tomó una dimensión moral: creó una actitud de superioridad cultural cuyas consecuencias durarían por mucho tiempo.

John Gillingham, Una era de expansión c. 1020-1204, p. 119, dentro de Historia de la guerra en la edad media, Maurice Keen (ed.), Oceano, 2005.

viernes, septiembre 18, 2009

El atroz encanto de ser de derecha

Nuevo artículo de Aguinis en tono alarmista: en cuanto Irán esté en condiciones de producir la bomba, la produce y la lanza o hace lanzar.
Antes de vaticinar el armagedón, Aguinis hace una referencia histórica y califica de "estúpido apaciguador" a Chamberlain. Lo primero puede ser, pero ¿apaciguador? Quizás algún dia Chamberlain sea reivindicado como quien lejos de perder tiempo, más bien lo ganó para una debilitada Gran Bretaña necesitada de rearme y alianzas. Los sacrificios de 1938-40, el antúltimo de ellos Noruega (que le vale la renuncia a Chamberlain), y finalmente Francia y Paises bajos, podrían ser vistos como intentos de retrasar a Alemania, mientras Gran Bretaña se aprestaba para la defensa nacional, como paso previo a acudir desesperadamente a EEUU y la URSS, con mucha cuota de oportunidad. Ésto último + la caída de Francia/Paises bajos corre ya por cuenta del gobierno de Churchill. Y es que la guerra ganada por Gran Bretaña y sus aliados fue declarada por Chamberlain luego de concluir su programa de racionalización industrial en los años 30´s, aunque los anti-appeasers se empeñen en ilustrar a Churchill como el único que se plantó a Alemania.

Aguinis habla de los antecedentes de la WW2 porque entiende sus lecciones aplicables analógicamente al caso de Irán. Sin embargo, como ya se dijo, las situaciones son distintas en cuanto a la motivación dilatoria de la política exterior de Gran bretaña en 1938, cuando todavía no estaba lista para la guerra, y ahora, que sí lo está, con más y poderosos aliados. De hecho ella misma es un aliado menor.
Por otra parte acusa a Irán de liderar un "eje islamofascista internacional". Sé que el nombre es lo de menos, pero en este caso se justifica la puntillosidad en preguntar el porqué del reemplazo del viejo denominativo. ¿Irán no estaba acaso en el eje del mal? Quien acuñó o se hizo famoso por denunciar y amenazar a ese eje bajo dicho rótulo tampoco era ajeno al uso de la expresión 'islamofascista'. O sea, por patético dejamos de usar un bushismo, pero su lugar lo sustituímos por otro tan bushista como patético. El eje del mal, aunque sonaba maniqueo, respetaba más la identidad multicultural de sus integrantes. No importaba si Corea del norte, Irán, Iraq, Venezuela, etc. eran islámicos y fascistas, sino si eran malvados. Ahora con el eje islamofascista deja de importar si son malvados, para pasar a tener relevancia el carácter islámico y fascista, elementos, al menos el primero, difíciles de encontrar en Venezuela, el supuesto aliado de hierro de Irán.

No digo que la advertencia de Aguinis no pueda tener razón. En cierta medida comparto el recelo por el programa nuclear iraní. Prefiero que nadie tenga bombas, pero como primero reconocen sus tenedores, esto ya no va a ser así. Tampoco lo voy a responsabilizar a Aguinis de crear la analogía Alemania-Irán; sabemos que él no la inventó. La falacia ad-hitlerum reune adherentes en todas las épocas y lugares, tanto como que tener bigote es ser fascista, y si se le agrega barba, islamofascista.

Con similcadencia diremos que a este aprovechador ex-progresista solo le podemos reprochar su réproba y oprobiosa propalación de propaganda derechista. No es la primera vez que lo hace de forma tan indisimulada en La nación. Ni si quiera debe ser la décima; es más, perdí la cuenta.
Acá algo debemos decir del diario, pues nadie ha estado tan dispuesto a publicarle cualquier panfleto. Ya que estos auténticos socios ahora sacan una colección con la obra literaria, ensayística y panfletaria de Aguinis -incluyendo una biografía suya (!)-, ¿por qué no recopilan todos los artículos de los últimos 2 o 3 años en un tomo? Joaquím Morales Solá lo hizo, aún sin el auspicio explícito del diario. Podrían llamarlo El atroz encanto de ser de derecha 3: ahora con más Kirchner, Irán y Hitler que nunca. Lo bueno es que, a diferencia de las columnas de Joaquím Morales Solá, no se desactualizaría nunca. La unión metáforica y atemporal entre Kirchner, Hitler e Irán es actual y está más vigente que nunca. Ya está integrada al perenne patrimonio cultural occidental, tanto como las recurrentes fábulas y apólogos grecorromanos presentes en las columnas de Mariano Grondona. Eso sí, en la contratapa deberán aclarar: "posible edición definitiva sin reedición ni reimpresión, debido a causas fortuitas relacionadas con el fin del mundo".
¿Quiénes son entonces los cómplices de buena conciencia?

lunes, septiembre 14, 2009

Historia de vida

Waldemar Teige y su tripulación se bajaron 12 aviones. Este as combatía de noche, sin instrumental nocturno, y con un bombardero He-111. Fue condecorado con una cruz de caballero.

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Fte: Luftwafe im focus edition nº5, 2004

jueves, septiembre 10, 2009

No se tira nada

Material de guerra capturado por los alemanes en la WWII. Aprovechaban todo, hasta ese adefesio que es el M3 Grant/Lee.

El mejor botín era el equipamiento soviético.

sábado, septiembre 05, 2009

Bastardos desgloriados

Ayer me fui a ver Bastardos desgloriados, la última película de Quentin Tarantino. Me dejó un sabor muy raro, como todo film de Quentin. Se debe al compromiso asumido por el director de escapar a los convencionalismos de Hollywood. Trabaja ideas tipo cine Z y las convierte en profesionales escenas de cine pochoclero, sin perder en el medio el cultismo hacia su estilo. Normalmente me molestan las películas que van para adelante y para atrás, sin un orden secuencial (ej, Memento), pero aquí Quentin pega las piezas del rompecabezas ("capítulos", 5 de ellos) combinando historias de forma bastante coherente, sin faltar esos toques de humor negro y sadismo. No todos los capítulos tienen el mismo nivel, lo que contribuye a la mezcla de sabores al final. Por momentos la película atrapa como pocas, pero al capítulo siguiente da un poco de vergüenza ajena el nivel al cual se traslada.
Los personajes son bien icónicos y sus logrados diálogos hacen interactuar a la maravilla las carácteristicas de cada uno. A veces los personajes son increiblemente creíbles, y a veces un tanto estereotipados. Remarco dos casos, el del "underdog" que se roba la película, y el de la estrella que decepciona. Dentro del primero entra Christoph Waltz, un desconocido actor austríaco de reparto, quien hace de un simpático oficial de la SS, en apariencia cándido, pero en el fondo muy, muy vivo. Su libretista y su interpretación tienen un ingenio y chispa memorables, a cuyo efecto ciertamente viene a ser provechoso su manejo de cuatro lenguas, dentro de una película en la que por cierto no es el único políglota. Que quede aquí registro: no sorprenda si termina ganando un oscar, sumado a su ya obtenido premio al mejor actor en Cannes. No quiero revelarles más, así es en la proyección donde toda la profundidad de su personaje los sorprende.
Quien me decepcionó fue Brad Pitt. Le tocó componer a un reo montañés oriundo de las montañas del video mostrado hace unas semanas. Nada peor para un actor que no resultar creible, cosa que sucede cuando se caricaturiza a tal extremo un modo de ser, rasgo manifestado fundamentalmente en la manera de entonar. Brad podrá hacer de un despreocupado como Aquiles, pero no de un despreocupado montañés. Otro tanto sucede con el actor haciendo de Hitler, quien parece querer realizar una imitación fiel del Hitler de La Caída, en los últimos días del reich (la película está ambientada, en la mayor parte, en Junio de 1944). En cambio al imitador de Göbells se le dio por encarar su rol con una obsesión y frenetismo quasi propios de decorador de ambientes (recuérdese el arreglador de la fiesta del Padre de la novia I y II). Nada que ver con el apocado y sombrío Göbbels de La Caida. El papel de Göbels aquí es importante, porque durante buena parte de la película, transcurrida en un cine, se proyecta otra película, de fines propagandísticos. Esta meta-película es la excelente pieza ficticia dirigida por Eli Roth en la que un francotirador alemán se carga cientos de soldados norteamericanos en Italia. Todo el público nazi (ficticio) aplaude ante cada acierto del francotirador. Llamativo, en la proyección (real) de la película, una escena donde estos espectadores nazis aplaudidores son acribillados concitó el aplauso y festejo desaforado de algunos espectadores reales en la sala. En fin, las cosas que uno se perdería en el DVD. Bueno se las recomiendo, siempre que vayan con la mente abierta. Yo solamente hago pop.
4/5

martes, septiembre 01, 2009

El huevo de la serpiente

Siendo tan amplio el espectro de lo abarcado por la segunda guerra mundial, un primero de septiembre de 2009 se puede hablar de muchas cosas. Se puede hablar de si se comparte el criterio convencional de dar la guerra por comenzada hace exactamente 70 años, se puede hablar de sus orígenes más remotos, de sus causas más próximas o antecedentes, de la primera etapa de la guerra marcada por las victorias alemanas, del cambio de fortuna, del acre final, de las consecuencias inmediatas de su finalización, de su influencia actual, del régimen nazi, de su líder, de los totalitarismos, de la dimensión del sufrimiento, de los eventos conmemorativos, etc. En pocas palabras, hoy es tema libre.

Me gustaría acercar una humilde reflexión, una suerte de ironía histórica, casi como aquella de la guerra de los siete años una vez mencionada.
Muchos vinculan la causa de la segunda guerra al resultado de la primera guerra, asignando un lugar fundamental a la victoria en el frente occidental y al tratado de Versalles que la consolidó en duros términos para los alemanes.
Bien, como veremos la vuelta de tuerca está en hacer depender más a la segunda guerra de los acontecimientos de la primera guerra en el frente oriental que en el occidental.
Quién iba a decir que la nación hoy objeto de rememoración por haber sido víctima de invasión alemana hace 70 años, iba a resultar beneficiada por la victoria -victoria, digo bien- austroalemana contra Rusia en la primera guerra mundial.
Como hacen algunos, podría verse en la imposición del principio de autodeterminación (a los imperios centrales vencidos) por parte de Wilson el origen de la existencia moderna de Polonia como nación independiente. Versalles entregó a Polonia territorios alemanes, entre ellos la crítica salida al mar via Danzig, es cierto, pero quien manu-militari desarraigó a Polonia de las entrañas del Imperio ruso -aliado en la Entente- y lo propuso primero como país independiente fue Alemania. Sería una monarquía títere creada por un imperio perdedor a costa de otro imperio perdedor, Rusia, que no la reconoció en Brest-litovsk, pero uno de los pasos más importantes, el de desvinculación, ya estaba dado. Luego sin la "protección" de Alemania -y mucho menos de los aliados occidentales, ya que contra la opinión de Curzon y Churchill, Lloyd George se desentendió-, Polonia debió sobrevivir a la embestida soviética de 1919-1921, de la que incluso salió ganando territorio.
Así como contribuyeron a hacerla, posteriormente Alemania y la URSS desharían la independencia polaca, mientras los nuevos aliados occidentales no volverían a desinteresarse en la suerte de la milenaria nación, y aunque ya nunca podrían liberarla, no dejarían impune la acción del primer y más occidental de sus agresores.

Hablando ahora de la agresión en si, debemos verla en el marco del plan de Hitler de conquistar un lebensraum extenso, próspero, racialmente puro. Los ricos y enormes labrados del este de Europa lo tentaban. En cuanto al elemento de pureza racial, la población local no lo atraía tanto; ninguna dificultad que no se pudiera sortear mediante la solución final.
El problema eran los estados nuevos, algunos de los cuales en 1939 habían sido marginados del patronazgo occidental, como Checoslovaquia y los países bálticos, pero subsistía Polonia, el principal escollo antes de poder arremeter en la expansión del territorio infinito hacia el oriente y la eliminación del bolchevismo. Polonia, cuya creación casi azarosa 20 años antes había sido coadyuvada por una serie de circunstancias entre las que destacamos la victoria alemana en el frente oriental y la derrota en el occidental, era, en 1939, un objetivo tentador de altísimo costo político, aunque en apariencia solo un paso preliminar y más sencillo al verdadero desafío (con su premio) de erradicar a la URSS. El plan de expansión hacia el este preveía su captura de manos de quien esté, sea Polonia y sus aliados, o la URSS.

Sería creativo pensar el escenario en que Polonia hubiera seguido estando en manos rusas (una forma piadosa de imaginar la inexistencia de Polonia), a fin de ver si Hitler hubiera encontrado algún impedimento diplomático a la realización de su Reich de los mil años con lebensraum, algo así como el combo completo en tiempo y espacio.
¿Los gobiernos occidentales habrían protegido a los polacos -sin gobierno ni territorio, como los judíos- y rusos de la eliminación y expulsión hacia el este, en caso de llevar las de ganar Alemania? Nunca lo sabremos, y no es algo menor dar por presupuesto la victoria de una Alemania nazi no molestada en el oeste. Aparte, aunque no existiera o importara Polonia, sí existían los balcanes, sobre los cuales tanto Alemania como la URSS proyectaron y chocaron esferas de influencia, al tiempo que frente al avance italiano, Francia y Gran Bretaña garantizaban la independencia de Grecia y Rumania.
En el contexto de finales de los 30, para las democracias occidentales cuesta idear mejor escenario que el de las potencias totalitarias destruyéndose entre si. ¿Para qué terciar o intentar detener la sangría, si tal vez hasta podían lucrar? Quizás el choque titánico entre totalitarismos habría resultado en una guerra inacabable de desgaste con treguas temporarias. La misión permanente de uno era arianizar y la de otro bolchevizar.

A lo mejor la llegada de las armas nucleares hubiera permitido llegar a algún tipo de acuerdo, o algún tipo de holocausto nuclear. Creo que si alguien hacía mucha diferencia, las democracias occidentales (suponiendo estáticamente que siguieran siéndolo) se habrían visto forzadas a intervenir en favor del más débil, o de lo contrario una potencia hegomónica totalitaria podía hacer correr riesgo su seguridad o intereses.
Los genocidios sobre minorías hubieran hecho insostenible la impasividad, aunque no creo que los desplazamientos hubieran generado reparos similares. Por cierto, la opinión pública, de dominante sesgo progresista -y reconocerlo no es contrafactual-, hubiera hecho cada vez más causa común ("solidarizarse") con el sovietismo, como sucedió tanto en la guerra civil española como en la guerra de Vietnam. También hubiera presionado para crear estados allí donde solo hay pueblos, lo cual no es mucho problema si las potencias totalitarias acelerada y disimuladamente los desplazaban y/o genocidaban. En esta ucronía tampoco quiero ser estático y determinista, negando la posibilidad de reformas internas. El país más genocida y criminal de la historia, la URSS, experimentó tras la muerte de Stalin un revisionismo que llevó a la cúpula gobernante a morigerar las prácticas más totalitarias, si se quiere forzar el argumento, hasta el punto de la propia disolución de la URSS. De hecho sólo recién allí Polonia ganó tranquilidad e independencia.

lunes, agosto 31, 2009

Hitla como tipo común

Felicito a Alejandro de la res-publica que dio con la respuesta al mayor y doble error (jamás el único) de la infografía de Perfil.
En el mismo clima de conmemoración del inicio de la ww2, les dejo esta entrevista de Elmundo.es a Ian Kershaw sobre Hitla. Un fragmento:

P.– ¿Por qué Hitler ejerce una fascinación mayor que dictadores igual de mortíferos que él como Mao o Stalin?

R.– Quizá porque el 90% de las víctimas de Hitler no eran alemanes. En los casos de Stalin y Mao eran soviéticos o chinos. Hitler desencadenó una guerra mundial y un genocidio sin precedentes. Antes había habido genocidios, pero ninguno de esa magnitud. En ese sentido, Hitler fue un fenómeno mundial que logró cambiar la Historia. No quiero con esto menospreciar los horrores de Mao o de Stalin, pero éstos estuvieron más confinados a su territorio. Y luego también está el hecho de que Hitler llegara al poder en una democracia liberal. En una sociedad como en la que nosotros vivimos. El siglo XX fue en cierto modo el siglo de Hitler. Pero vino y se fue. Y gracias a Dios nunca volverá a haber otro igual que él.

viernes, agosto 28, 2009

Blitzkrieg en medio oriente

La guerra de los seis dias, en este artículo que sobre una cuestión histórica pero de tantas consecuencias en la actualidad no podía dejar de tener aristas opinables. La séptima página es la más política.

martes, agosto 25, 2009

Entrenándose con el General invierno

Días atrás estuve leyendo sobre la guerra ruso-finesa de 1939-40, tema sobre el que mayormente trata la segunda entrega de la serie de la segunda guerra mundial. Hace un año se ha hablado aquí de la guerra de invierno, en oportunidad de ver una gran película finlandesa. Las conclusiones hoy no han cambiado pero sí la apreciación sobre algunas cifras.
El año pasado manejaba la idea de
un atolladero costoso en 120.000 muertos para el ejército rojo. En vidas a los finlandeses les costó 5 veces menos...con una población 54 veces menor a la ursa.

Bien, los estudios mayoritarios siguen ubicando cercana a esa magnitud la cifra de soviéticos muertos en Finlandia, pero tal vez por la sospecha de manipulación con el fin de minimizar el impacto, en este libro Juan Vázquez estima en 250.000 las muertes soviéticas y 25.000 las finlandesas. Quiere decir que la URSS puede haber perdido no 5 sino 10 veces más vidas que Finlandia. Boney Fuller también usa el múltiplo de diez, pero para las "bajas" (heridos, desaparecidos, prisioneros, enfermos, "congelados", etc).
Veamos cómo podríamos relacionar estos números con los de tropas desplegadas. La URSS envió 1.000.000 hombres, Finlandia 250.000, según la estimación de Vázquez, esta vez un poco corta comparada con los más de 300.000 finlandeses comúnmente mencionados. Boney se debió agarrar de una frase retórica de Kruschev para estimar el envío sovíetico en 1.500.000 hombres -100 divisiones-, de los cuales habría muerto un millón, una "derrota moral" en palabras del dictador. Bienvenidos al mundo soviético del lavado de muertes y desapariciones, donde no hay censos y cualquier faltante (de números, no personas) se explica por alguna guerra antifascista.

Quedémonos con los redondos 1.000.000 y 250.000 de la URSS y 250.000 y 25.000 de Finlandia. Podría decirse que si la URSS perdió 250.000 y Finlandia desplegó un número idéntico, entonces, en promedio, cada soldado finlandés mató un soviético. Ahora, si comparamos las muertes finlandeses con el despliegue soviético, diremos que para matar a cada finlandés los soviéticos emplearon 40 hombres, de los cuales 10 murieron.
Una más: Rusia robó a Finlandia 35.000 km2. Después de echar a los 450.000 finocarelios (lo hicieron), podrían haber repartido granjas de 7km2 a los familiares de los muertos (no lo hicieron). No está mal. En la repartija de las insignificantes ganancias en el frente occidental en la primera guerra, a las viudas le habría tocado mucho menos. Tengamos en cuenta que la entente ganó 323 km2 en el Somme, al costo de 146.000 muertos, o sea 2,2 m2 por muerto. Y era territorio reconquistado de Francia, arrasado.
En a vista de los acontecimientos posteriores, pese -y quizás gracias- a las muertes, a la URSS además le convino terminar esta guerra con 750.000 veteranos entrenados en batalla con especialidad en la lucha ártica. Sobre todo le vino bien al nuevo cuadro de oficiales post-purga poder palpar en el terreno las tácticas de infantería de defensa y contraataque en bosques, caminos y lagos. Pudo probar en condiciones extremas y finalmente descartar equipamiento inútil como los tanques t-35 o los aviones biplanos Polikarkov I-15.
A Alemania le hubiera venido mejor enfrentar un ejército soviético como el de 1939 sin haber sido testeado en combate, aun cuando tuviera 250.000 hombres más. Como dije alguna vez en otro post, Hitla se confió y pensó, con una concepción estática, que el ejército rojo del 41 iba a ser como el del 39. Siguiendo la máxima de Sun Tzu de que el fuerte se muestre débil, los soviets hicieron tragar el anzuelo a Hitla (lo mismo puede decirse de EEUU y Japón).

Los colimbas al ataque

Que mala impresión da el ejército griego en esta foto de comandos (o sea infantería ligera y móvil, y a la vez fornida) desplegados en Bosnia en el 96. El peso en promedio les daría bien.

viernes, agosto 21, 2009

Controlar el pasado

Dos casos de manipulación de fotos en Corea del norte (North Korea, Caught in time. Images of war and reconstruction, Chris Springer)


In front of the capitol building in Seoul, festive decorations on a tram hail the arrival of the Korean People’s Army.
This scene marks a stunning turn of events. Just three days after the war began, communist forces seized the capital of the Republic of Korea.
Photo 4 has been retouched. Originally, several portraits of Stalin, beside portraits of Kim Il Sung, were visible.
(See Photo 5, an earlier print.) These have been covered up. The stars on the tram, for instance, no longer carry portraits but instead read “Congratulations” in Korean.
Why were those portraits concealed? Homages to Stalin were phased out after the mid-1950s. The problem was not with Stalin himself – North Korea still adhered to his doctrines. The problem was that Stalin’s successors in the Kremlin turned against the excesses of Stalinism and expected North Korea to do the same. In order to break with Soviet “revisionists,” the regime took a nationalist stance and began eliminating all symbols of foreign influence.
SEOUL, 1950.



Kim Il Sung signs the Korean War armistice agreement, presented to him by General Nam Il. Looking on in the background are Kim Tu-bong (seated), chairman of the Standing Committee of the Supreme People’s Assembly, and Pak Cho˘ng-ae of the Party’s Central Committee.
After Kim Tu-bong was purged (see Photo 94), he was apparently erased from photos of the armistice signing.
Though Photo 67 was taken within seconds of Photo 66, Kim Tu-bong has vanished from the background.
In time, the photos themselves disappeared from the official record. Jon Halliday and Bruce Cumings note, “In later years the North stopped showing pictures of Kim signing the armistice, as portrayal of the event moved increasingly towards depicting it as a ‘US surrender.’”

lunes, agosto 17, 2009

La guerra fresca

Si quieren leer algo interesante vean la parte sobre la actuación del Mig-15 en la guerra de Corea, cuyos puntos sobresalientes pasan por acción inicialmente disimulada de los pilotos soviéticos, y la comparación con el caza equivalente norteamericano, el F-86 Sabre. No menos interesante es corroborar a quienes las dos potencias luego facilitaron estos aviones de avanzada, como se ve en un mapa de usuarios de uno y otro. División que responda más a las zonas de influencia de la guerra fria no he visto en otro lado. Superpuse ambos mapas y quedó esto:
(azul oscuro son los usuarios de ambos; rojo claro es el único usuario actual de Mig-15).

Estaría bueno ver esto con los anteojos 3D.
Igualmente se destaca:
-la presencia del F-86 en toda la cordillera de los andes
-la presencia del Mig-15 en toda la cuenca del Nilo
-los F-86 en Yugoslavia (los compró de Gran Bretaña)
-Paises no-alineados como India, Brasil y México no usan ninguno. Tampoco otros más cercanos a occidente como Nueva Zelanda, Irlanda, Béligca y Suecia. Israel aún no era abiertamente apoyado por ninguno, de modo que se quedó sin F86 y Mig15, lo mismo que Jordania. Siria, Egipto, Afganistán y Yemen con migs; Saudita, Turquía e Iran con F-86. Iraq, Paquistan e Indonesia, ambos.
En la configuración más o menos general a Occidente se lo puede ver como un gran arco diagonal noroeste-sudeste que va desde norteamerica, pasa por europa, medio oriente, sudeste asiático y termina en Australia. También se lo puede ver como tres grandes ejes verticales: América, índico occidental (sudáfrica, etiopia, Saudía, Irán), y este asiático insular (Australia-filipinas-Japón).
La órbita bolche es un arco noreste-sudoeste un poco más cerrado, acaparando la mayor parte de eurasia, el norte y este de africa.

Mariano Von Clausewitz

Mariano se sacó la sotana, se puso el caqui y entró a filosofar sobre la guerra en la medida de lo aplicable a Kirchner. La metáfora es grondonista como de costumbre: su idea es que la victoria de Kirchner en los superpoderes se asemeja a la victoria inicial alemana en el Bulge, tan costosa como la campaña de Pirro contra Roma. Donde Mariano hace agua es cuando dicta máximas militares al estilo de Sun-tsu/Clausewitz, como con la precisión de los ejemplos. Acá patina:
Pero la guerra es una sucesión de batallas . El resultado de las batallas es cierto, por cuanto alguien gana o pierde en cada una de ellas. La que es incierta , en cambio, es la guerra misma, y por eso la fuente etimológica que da origen a esta palabra es la voz indoeuropea wers , que significa "confusión".

La batalla es un elemento frecuente pero no definitorio de la guerra. Y sino véase la guerra de sucesión bávara que entre 1778 y 1779 enfrentó a la Prusia de Federico el Grande con la Austria de Maria Teresa, en la cual no hubo batallas, sí maniobras.
No se de donde surge que el resultado de las batallas deba ser cierto. No se agotan todas las posibilidades en la victoria y la derrota. Se puede empatar (Antietam), se puede ganar tácticamente y perder estratégicamente (Borodino), o viceversa, puede no saberse el resultado incluso con posterioridad (Somme), o pueden tenerse distintos criterios o informaciones a mano para juzgar el resultado, en donde ambos se proclaman ganadores (Qadesh).
Podríamos ofrecer los mismos reparos a la seguridad con la que Mariano atribuye el carácter de inciertas a las guerras, según él, porque no se sabe el resultado hasta pelear la última batalla. ¿Y a posteriori? Depende, a quién favorece un resultado a veces es motivo de opiniones encontradas.
Durante la guerra es cierto que nunca se debe cantar victoria antes de tiempo, pero no es menos cierto que las guerras no empiezan en la última batalla, ni allí tampoco se vuelca (necesariamente) la diferencia. Pensar que la guerra se define con la última batalla es un reduccionismo propio de quien piensa que la única certidumbre está dada en las batallas, cuando no es así.
Alemania había perdido sus chances de ganar o empatar mucho antes de Bulge. Por otra parte, en el frente occidental hubo varias batallas más (ej Ruhr) antes de poder los aliados ocupar Alemania. Si por batalla final de Hitler se refiere a un esfuerzo ofensivo alemán, el último fue en Hungría, en Marzo de 1945.

miércoles, agosto 12, 2009

Oro no le dijo a DeVido "dale gas"

Habrán notado que en el blogroll agregué y ordené links bajo la etiqueta de "Historia". Como ultimamente me ocupo poco de temas de actualidad y mis intereses pasan más por otro lado, me parecía justificado crear una categoría con páginas, blogs y hasta foros, algunos conocidos e incluso serios, con recursos, comentarios de libros y curiosidades históricas. Que me disculpe DeVido el sinceramiento.
En este clima quiero citar un pie de página con a su vez otra cita traída por el general JFC "Boney" Fühler en su La segunda guerra mundial, pp. 68-69.
En A record of the war. The First Quarter, Sir Ronald Storrs dice con respecto a la entrada de los soviéticos en Polonia en 1939:
"El 8 de noviembre un grupo de oficiales prisioneros de guerra, fueron llevados fuera de Lwow en camiones. El convoy se detuvo 5 km. después de Jeziorna, diciéndose a los oficiales que se colocaran de pie, en fila, frente a un pequeño arroyo. Un grupo de G.P.U con seis ametralladoras masacró a los 150, disparándoles por la espalda [...] A los soldados (rusos) les impresinó mucho la variedad de las mercaderías exhibidas en los negocios de Wilno, la más pobre de las grandes ciudades provinciales de Polonia.... Fonógrafos, relojes y los cortaplumas fascinaron a los soldados rusos, más que cualquier otra cosa. A los dos días se agotó todo el "stock" de relojes y cortaplumas de los negocios.... Pero los desdichados soldados no gozaron por mucho tiempo de sus compras. Tan pronto como las autoridades se enteraron de la noticia, se les retiraron todos los relojes y cortaplumas y se impartieron estrictas órdenes para que ninguno de estos peligrosos objetos fuera llevado a Rusia, pues podrían desmoralizar a la población del paraíso sovíetico".

El ímpetu revolucionario

En el capítulo dedicado a las guerras revolucionarias y napoleónicas -el último y uno de los mejores del libro-, Blanning averigua las razones de la victoria de la Francia revolucionaria contra la primera coalición, conformada más o menos por media Europa. Quien mejor explicó las ventajas de los franceses fue en su momento el que sería jefe de estado mayor prusiano, Gerhard von Scharnhorst, al escribir en 1795 un agudo paper. No lo conseguí, pero afortunadamente Blanning lo resume, en estos términos:
-La mejor posición estratégica de Francia permitía a los revolucionarios operar en líneas interiores
-Superioridad numérica
-Uso de tropas ligeras
-Comandos político y militar unificados
-La adopción de una estrategia coherente y agresiva al servicio del interés nacional y no dinástico
-Su mayor velocidad y energía
-Su despiadada aceptación de bajas ilimitadas
-Su aproximación nihilista de matar o morir, de todo o nada

La desesperación por estar rodeados de enemigos inducía al soldado a sacar coraje, al ciudadano a hacer sacrificios voluntarios, atraía recursos y apoyo a los colores del ejército. Asimismo Scharnhorst detectaba el orgullo emanado de la creencia en ser una civilización superior: "La nación francesa siempre se ha considerado el único pueblo ilustrado, inteligente, libre y feliz, despreciando a las demás naciones como incultas, bestiales y desdichadas".

Blanning reconoce el atractivo de la popular explicación pero prácticamente la rechaza por la inconstancia de la performance francesa, más bien un "desconcertante zigzag de victorias y fracasos y resultados ajustados". Sin descartar del todo el efecto de la ideología sobre la moral de combate, no obstante sería "absurdo suponer que cuando los ciudadanos-soldados eran derrotados se debía a que tenían un mal dia y no se sentían muy revolucionarios". Los efectos de la motivación, que tampoco les faltaba a los austríacos y prusianos, son difícil de probar y su argumentación se vuelve tautológica.

La conclusión de varios autores pasa por los números. Siempre que los aliados se presentaban a la batalla con un número aproximado o superior al de su enemigo, ganaban.
Donde Francia hizo la diferencia fue en un elemento cualitativo dado por la apertura de los cargos de oficial a comunes y el ascenso de quienes mostraban buen desempeño y lealtad, muchos de ellos jóvenes soldados profesionales con entrenamiento anterior a la revolución. Comparado con el del antiguo régimen, el ejército revolucionario se guiaba por criterios meritocráticos.
Quienes flaqueaban en convicción eran removidos y no pocos incluso guillotinados. "Los generales eran más propensos a morir a manos de su propio gobierno que como resultado de la acción enemiga".
-Op. cit Tim Blanning, pp. 639-642.

jueves, julio 30, 2009

Bits al servicio de la simulación histórica

En History Channel alguna vez habrán podido ver Decisive battles, un programa que recreaba batallas de la antigüedad, como la de Maratón, por medio de una versión modificada del juego Rome: total war. Con una plataforma similar, otro programa de televisión, Time commanders, permitía mayores licencias a los participantes/jugadores en la simulación de la batalla. Hasta aquí seguimos en la antigüedad.
En un momento se hizo una realizó una modificación no-oficial (mod) del Rome total war para adaptarlo al contexto de las guerras napoleónicas, y así se llegó finalmente al Napoleonic total war II, el cual sirvió a un estudiante alemán en producir este documental sobre la batalla de Jena-Austerstädt. Quedó muy bien lograda.
Ahora hace unos meses el creador de las series total war, Creative assembly, haciéndose eco de la demanda de un juego oficial ambientado en la época napoleónica creó el Empire total war. Basado en su nuevo motor, ¿además de esperables modificaciones no-oficiales, se vendrán las series televisivas y las películas?