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viernes, febrero 05, 2010

Censo presidencial

17 presidentes de EEUU nacieron en el sur (39,6%), -8 en Virginia-
26 nacieron en el norte (60,4%), -7 en Ohio, 4 en Massachussets, 4 en Nueva york-

Ahora véamoslo por etapas, dividiendo los 220 años de historia presidencial de EEUU en 3 períodos o bloques de aproximadamente 73 años, cuya separación coincide más o menos con los hitos de la guerra de secesión y la crisis del 30.
Hasta Lincoln (1789-1865):
10 del sur (62,5%)
6 del norte (37,5%)

Hasta Hoover (1865-1933)
2 del sur (14,2%)
12 del norte (85,7%)

Hasta Barrick (1933-2009)
5 del sur (45,5%)
6 del norte 54,5%

Análisis:
Todos los presidentes oriundos de Ohio pertenecen a la segunda etapa. Todos los oriundos de Virginia menos uno pertenecen a la primera. Lo que nos dicen estos 14 presidentes (7 y 7) es que el semillero de la clase dirigente estuvo ubicado primero en el núcleo colonial más antiguo, heredero de un sistema económico rentable, si bien conflictivo. Virginia fue capital cultural y política del sur hasta que la derrota total en la guerra provocó su ocaso.
Ohio fue la primera frontera en el gran movimiento iniciado hacia al oeste luego de la independencia y se transformó en el nexo entre el este y el futuro midwest/oeste, erigido a su vez en núcleo agroindustrial poblado por inmigrantes del norte de europa, y a su manera tampoco carente de conflictividad ni clientelismo. Ello durante la mayor crisis económica condujo a un nuevo reparto del poder político, con FDR. De tradicional familia norteña, supo servirse del caudal electoral del sur y de los recursos humanos y económicos del norte para reformular los términos en que serían elegidos los próximos presidentes, con más dirigentes del oeste y del sur, pero como sabe cualquiera que siga hoy una elección nacional en EEUU, sin desestimar el crítico peso del midwest, y en particular de Ohio, donde se han definido o se ha temido que se definieran elecciones enteras.

Aclaraciones:
Tomo Missouri y Kentucky como sureños. Nebraska, California y Hawai los tomo como norteños.
A Chester Arthur lo cuento una sola vez. Cuando digo hasta es inclusive.


Fuentes:
Lista de estados donde nacieron los presidentes
Lista de presidentes junto al estado en que nacieron

domingo, diciembre 27, 2009

Arbeit macht frei, 3 siglos antes

En abril me preguntaba cuando, por muchas ganas que tuviera, iba a poder terminar de leer el denso libro de Morgan. Bueno, ese dia fue hace una semana. Algo hemos dicho ya del sustrato social de los futuros pobladores de la colonia.
Con esta cita sigamos viendo cómo en Inglaterra trataban la pobreza, un auténtico cuco para la estabilidad del sistema visiblemente favorable a una minoría. El primer problema era diferenciarlos, ya que no eran morochos como le gustaría a Micky Vainilla. El segundo era ver donde mandarlos. El destino predilecto eran las parroquias, las "casas de trabajo"...y las plantaciones de Virginia. Arbeit macht frei. En Virginia sí harían una rebelión, en 1676, más otra un siglo después, más otra 85 años luego.

A los ojos de los ingleses que no eran pobres, los que lo eran tenían los rasgos de una raza extranjera.
Es obvio que la pobreza no era genéticamente hereditaria, pero las casas de trabajo y sus escuelas tenían el objetivo de volverla culturalmente hereditaria. Los pobres no nacían con un color distinto al del resto de la población, pero la legislación ofrecía un sustituto al color, y el Parlamento no era adverso a esa clase de legislación. Dado que los andrajos que vestían los pobres no bastaban para marcar su diferencia, una ley de 1697 exigió que llevaran (en tanto receptores de ayuuda social) una gran "P" roja o azul bordada sobre el hombro derecho de sus casacas. Y dado que no sólo eran molestos sino también "nauseabundos para quienes los ven", podían ser segregados -junto con otras personas viciosas, insanas, enfermas o impotentes- dentro de los muros de las casas de trabajo, los hospitales, las cárceles y los asilos especialmente construidos para encerrarlos -los guetos de los pobres-, o bien embacarlos rumbo a las plantaciones para que contribuyeran con su esfuerzo a la renta nacional.
Según parece, los ingleses pobres lo soportaron todo sin ninguna reacción violenta.


Edmund Morgan, Esclavitud y libertad en los Estados Unidos, p. 317.

domingo, agosto 02, 2009

Una vuelta por ahí

Véanse este recorrido por las Great smoky mountains, en el cruce del límite entre Tennessee y Carolina del norte.

martes, mayo 19, 2009

La previa al fiasco

En una parte Edmund Morgan describe el tejido social de Inglaterra a finales del siglo XVI. Vean de dónde se nutrieron los primeros colonos de Norteamérica.
El subdesarrollo y la explosión demográfica traían las secuelas de bajos salarios y alto desempleo. La solución dada fue obligar a los empleadores a tomar más personal o hacer permanentes a los temporarios, tanto que llegó a verse el espectáculo de un empleador fugitivo: huía de sus sirvientes para evadir la responsabilidad de emplearlos y alimentarlos.
Así como las tareas para realizar eran pocas, la predisposición de los labradores no era mayor. Como dejó asentado Loder, un yeoman de la época, los hombres trabajan cuando tienen ganas, y cuando no holgazanean. Prefieren holgazanear y hacer prestidigitacion ante sus empleadores y sacar provecho. No solo haraganeaban y dormían en horas de trabajo, sino que tenían fama de gastar sus magros salarios en bebidas alcohólicas y no presentarse a trabajar al día siguiente. Como la reforma había eliminado los días santos tradicionales, solían "tomarse un San Lunes para recuperarse de la resaca. Algunos se negaban a reconocer el calendario protestante y se tomaban más de un mes de descanso por año en consideración de todos los feriados pasados, más "días irregulares que se tomaban cuando su espíritu así lo requería".
Para dar una salida a esta gente se creó la Compañía de Virginia, que iba a entrar en contacto con los indios -ya vistos como vagos por los ingleses- de la bahía de Cheasapeake en la primera colonia, Jamestown. Como concluye Morgan, la "compañía de Virginia había enviado a los ociosos a dar clase a los ociosos. Y como se comprobó más tarde, había llevando una pendenciera banda de criados y caballeros a llevar la libertad a los libres. Era la fórmula ideal para el desastre."
-Op. cit. Edmund Morgan, pp 71-80.

viernes, mayo 08, 2009

La gran Pusan


La batalla en el perímetro de Pusan, por el último pedacito de Corea que aún no estaba bajo el sistema de producción social solidario. Si algo caracteriza a la guerra de corea es el estar por momentos desbordada de dramatismo.
En el primer link se evalúa el mérito del comandante del octavo ejército Walker en lograr resistir el hasta entonces imparable ataque norcoreano, mediante el empleo de tácticas de defensa móvil, innovadoras considerando que el ejército norteamericano está acostumbrado a ubicarse a la ofensiva con una doctrina de guerra acorde al aprovechamiento de la capacidad tecnológica e industrial.
Puntos para tener en cuenta en la victoria de Pusan:
-La inmediatez del despliegue norteamericano con base en Japón, pese a las limitaciones del puerto de Pusan.
-La doctrina (táctica y estratégica) adoptada por Walton de, por un lado, formar una línea defensiva en torno a los accidentes geográficos más adecuados -ríos, montañas-, y por otro, mantener una importante reserva móvil disponible para reforzar en cualquier momento los puntos más candentes o contraatacar (uno de esos puntos es Taegu, sobre el que se hizo una película, anteriormente comentada).
-La supremacía naval y aérea norteamericana que permitió al octavo ejército desplazarse dentro del bolsillo sin molestias, incluso con ferrocarril, mientras el ejército norcoreano había sobreextendido sus líneas de suministro. La debilidad de la retaguardia norcoreana quedará en evidencia con el desembarco de Inchón.

martes, abril 21, 2009

Extra extra


Las trece colonias no eran trece, eran 14. Las que se independizaron (que dejaron ipso facto de ser colonia) fueron 13, pero habían más en el mainland o litoral norteamerico, si esa característica geográfica la declaramos distintiva del núcleo colonial del futuro EEUU. Estamos hablando de Nueva Escocia, provincia entonces vecina a la provincia de Massachusetts.
No me convence la propuesta, pues no era la única candidata del subcontinente a ser catorceava colonia. En tierra firme, de cara al atlántico y bajo dominio británico también estaban Florida del este, del oeste y Quebec, dando a pie a hablar de '17 colonias' . Las nombradas y otras (como la isla príncipe Eduardo) recibieron invitaciones al primer congreso continental, pero no acudieron. Según este artículo, en el caso de Nueva escocia no es porque los representantes de su asamblea no quisieran, sino porque no pudieron salir de Halifax debido a la fuerte ocupación británica. Posteriormente, con más refuerzos británicos la zona se militarizó cada vez más y se llenó de exiliados norteamericanos leales a la corona.

En la guerra de independencia y la de 1812 los norteamericanos invadieron partes de Canada pero el éxito les fue esquivo y no pudieron quedarse con nada del dominio que tanto habían ayudado a Gran Bretaña a quitar a los franceses en la guerra de los siete años.
En las víspera de aquélla guerra las colonias británicas de norteamérica (para evitar equívocos obviemos lo de 13, 14 o 17) tenían 1,5 millones de personas y Nueva Francia tenía 70.000. En el pico de la guerra los británicos llegaron a desplegar 20.000 tropas regulares y 20.000 milicianos coloniales, mientras los franceses, más interesados en los teatros de operaciones de Europa e India, apenas superaban los 10.000 entre regulares, milicias e indios. La victoria, tan ansiada por William Pitt -electo a tal efecto-, exprimió al máximo el aparato financiero de Gran Bretaña, costándole 4 millones de libras, esto es, 10 veces que lo gastado por Francia para defender su colonia. Como almuerzo gratis no existe, alguien debía pagar la cuenta y cubrir los gastos subsiguientes. Así pues, en dicha empresa -aunque excluyéndolos de los beneficios, pequeño detalle- se los hizo participar a los colonos imponiéndoles una serie de regulaciones altamente impopulares y conducentes a la crisis que terminaría por llevar a la independencia.

La ironía es esta: Si Gran bretaña no hubiera ganado la guerra y Francia retenía su colonia, los norteamericanos más adelante podrían haber aprovechado la fortaleza demográfica y económica y la debilidad/necesidad del contrario para comprarla (como hicieron con Louisiana) o arrebatarla, como hicieron con México y antes con la Florida cuando volvió a manos españolas luego de una pasajera administración británica. Teniendo en frente a Gran bretaña, no pudieron y finalmente no se animaron a conquistar Canada. Allí quedó la colonia 14 y el estado 51 o sombrero de EEUU.

lunes, abril 20, 2009

Del dicho al hecho


Bueno me decidí y compré el libro de Edmund Morgan, Esclavitud y Libertad en EEUU, de la colonia a la independencia (en ingles, American Slavery, american freedom, escrito en 1975).
No acostumbro comprar libros tan caros (al menos en Argentina), pero siendo el tema muy de mi agrado y teniendo poco tratamiento en la industria editorial nacional, hice la excepción. El libro básicamente cubre el área de la historia colonial de Virginia.
Sin llegar a tener una importancia equivalente a la de Buenos aires en el Virrenato del Rio de la plata, dentro del variopinto esquema colonial inglés Virginia era no obstante la colonia más relevante según diversos índices. Morgan no tarda en recordar (p. 19) que Virginia tenía la mayor población, territorio, riqueza (¡40% de los esclavos!) e influencia, al punto de contar EEUU, en sus primeros 36 años, 32 años de presidentes virginianos.
A lo largo de la narrativa, el autor tratará de resolver la paradoja subyacente de ser la tierra de la libertad al mismo tiempo el lugar donde reina la esclavitud, para ello pasando revista a acontecimientos como los viajes de los Sea dogs isabelinos (increible, pero casi todos eran del este de Inglaterra); el fracaso de Roanoke; el fiasco de Jamestown; la rebelión de Bacon (que nada tenía que ver con Pancho Tocino, como lo llama Armando Ribas, ni con el gran Oscar Mayer); el rey tabaco (monocultivesco antepasado del rey algodón, tal vez remotamente emparentado con la reina/diosa soja). Cobra protagonismo, entonces, la relación de los colonos con los indios y esclavos.
Con 500 páginas -exactas- en total, el libro termina en la página 373. Siguen 40 páginas de anexos con censos, registros demográficos y otras estadísticas ricas por donde se las mire. Termina con 90 páginas de notas, imagino poco divertidas. Al principio hay un mapa de la bahía de Cheasapeake en el siglo XVII, medio pedorro, pero neeesario.
El primer renglón del primer capítulo arranca con un error: "Corría el año 1576 y el pueblo de Virginia era presa del miedo. Un año atrás, el general Edward Braddock había marchado contra los indios y franceses [...]". ¡Y la nota al pie refiere a una cita publicada en el año 1756! Más o menos como decir que las invasiones inglesas fueron en 1608, con el anal de 1806 en mano... No siendo esta mi primera aproximación a la historia anglosajona, no me agarrarán tan desprevenido los errores del copista/traductor.

domingo, abril 19, 2009

Eppur si muove



Interesante el artículo de Fernando Purcell sobre la cambiante interpretación de la revolución norteamericana en los últimos tiempos, evento que ha sido asaltado por algunas de las siguientes dudas: ¿hay una única causa común a todas las colonias?.
O incluso dentro de una misma colonia, ¿albergaba la mayoría de la población un sentimiento republicano e independentista? Por ejemplo, no es la misma la realidad en Carolina del sur -donde se registraron revueltas anti-independentistas por parte de esclavos y la población blanca se aunó en contra de los incitadores británicos-, que en Concorde, MA, sede del primer enfrentamiento de la guerra causado por la sensación local de alienación de la costumbres.
Como se ve, los enfoques son a distinta a escala: uno a nivel de pueblo y otro a nivel de estado-provincial.
Si acaso existía, la idea de nación no era poderosa durante la revolución, por lo que resultaría poco explicativo un encuadramiento nacional, como lo demuestra el hecho de que la primera historia de la revolución norteamericana se escribiera recién en 1789.
Asimismo, la revolución norteamericana permite ser estudiada como el primero de una serie de sucesos independentistas y anti-imperialistas, esto es, un enfoque con acento en el carácter internacional del proceso. Inserta dentro una conflagración global, ¿la independencia de la mayor parte de America no será la culminación de la llamada segunda guerra de los cien años (1689-1815) entre Gran Bretaña y Francia? Las ideas iluministas de entonces propiciaban una dirección universal de las manifestaciones, como por ejemplo la declaración de la independencia cuando proclama que todos los hombres son creados iguales.

jueves, febrero 19, 2009

El ranking de Ivancito


En esta suerte de moda de rankear presidentes pasados, debe ser interesante la nueva propuesta de Ivancito Eland.
It's not surprising that the presidents who deserve the highest praise -- John Tyler, Grover Cleveland, Martin Van Buren, and Rutherford B. Hayes -- are among the least known today, Eland suggests. "Most of the 'excellent' presidents," he writes, "are remembered as bland men with gray personalities, but they largely respected the Constitution's intention of limiting government and restraining executive power, especially in regard to war."

500 páginas, tapa dura, 25 mangos. No está mal eh.

lunes, febrero 16, 2009

El mismo triunvirato de siempre


El podio de estas encuestas para conformar rankings de presidentes norteamericanos rara vez sorprende. Con orden variable, siempre las encabezan Washington, Lincoln y F. D. Roosevelt. Realizada por C-Span, la encuesta en este año de Obbie-mania y 200 aniversario del natalicio, era previsible que la ganara Lincoln. ¿Cuál será el secreto del éxito inagotable de estos presidentes?
Supongo que mucho tiene que ver la percepción por parte de los encuestados de que los 3 salvaron al país. Lincoln preservó la unión, FDR doblegó a una crisis económica terminal y Washington prácticamente fundó al país, además de salvarlo en las horas más difíciles de la revolución.
Son salvadores, ok, pero algo más deben tener para agradar a derecha e izquierda por igual. La labor de los tres sirvió tanto para introducir reformas progresistas (la creación del primer banco central; la abolición de la esclavitud; la faceta asistencial y sindical del New Deal) como para sentar las bases del gran crecimiento económico y aumento de poderío en el concierto mundial.
Con Washington, en un marco de estabilidad insituticional, se inició un proceso de expansión hacia el oeste de donde resultó una elevada aumento demográfico y prosperidad comercial. De la mano de la reconstrucción, luego de Lincoln vendría la industrialización e intercomunicación del país, y con FDR se daría el paso definitivo (justo FDR, jé) de ocupar el lugar de primera potencia mundial, tras vencer a lo que es percibido por muchos como el mal absoluto nazi mientras se defendendía de y eliminaba la competencia del Japón.
Los tres hicieron enormes aportes a que EEUU sea lo que es hoy.
PD: Buscando una foto apropiada (finalmente la de arriba), encontré el artículo de este chabón, que habla de tres repúblicas (y 'revoluciones'), cada una iniciada por los tres personajes, + una cuarta recién comenzada con Obama (?).

jueves, diciembre 11, 2008

Mr. danyer

Me parece, ¿o todos los artículos de Benegas Lynch sobre EEUU comienzan igual? Todo es estatismo, en definitiva.
Ahora parece resucitar el fenómeno, por ejemplo, en lo ocurrido con el antes admirado Bush, una vez que se pusieron al descubierto los efectos devastadores de la patraña mayúscula de la "invasión preventiva" a Irak, del cercenamiento de libertades individuales como la detención sin el debido proceso, las escuchas telefónicas, la intromisión en el secreto bancario y la irrupción en domicilios sin orden de juez competente. Cabe subrayar el aumento sideral en el gasto y el endeudamiento estatales en Estados Unidos, el colosal déficit fiscal y las asfixiantes regulaciones federales de todo orden y especie, a lo que deben agregarse las manipulaciones de la Reserva Federal para mantener las tasas de interés artificialmente deprimidas, lo cual malguía a los operadores en el mercado.

jueves, octubre 16, 2008

Si no podés dormir, poné CNN

No se ustedes, pero el debate de anoche entre McCain y Obama me aburrió terriblemente, como todos los anteriores, incluído el de Palín. En dormirme viéndolo este tampoco fue la excepción. Será por eso que allá los hacen a las 9 (cuando en el centro y oeste apenas está anocheciendo). No me embolan todos los debates. Por ejemplo los de Mariano "coñazo" Rajoy y ZP hice bien en seguirlos porque fueron muy buenos.
Pero ahora, desde la convención demócrata con los arcos dóricos de yeso, la campaña es aburrudísima. Se acabó la magia del ex-partido esclavista llevando de candidato a un morocho, y McCain me da lástima, un luchador, sí, pero se lo ve tan endeble, frágil y manipulado. Sin ser él mismo un copycat de Bush, debe pagar sus cuentas, resignado ante la sólo aparente firmeza colosal del decorado de mampostería de Obama, como los arcos dóricos de yeso. Hasta las primarias venía bien el espectáculo. La cosa revivió un poco con el efecto Palín, pero ahora la campaña volvió a la monotonía y no consigue acoplarse al interés en la crisis del efecto jazz provocado por la caída de las hipotecas inmundicia.

jueves, septiembre 04, 2008

¿Efecto Gabriela?

¿Se acuerdan el año pasado, cuando McCree, relativamente nuevo en la política pero identificado con "lo viejo", se fue pum para arriba por poner a Gabriela de candidata a vicejefa? Bien, y ¿qué hacen los vicejefes? Es irrelevante su función, pero Gabriela enternecía, 'humanizaba' a McCree, a quien ya nos podíamos tomar la confianza de llamar por su nombre de pila, dejando a un segundo plano la pertenencia al clan. Así oímos a tantos que no pensaban votar a McCree, y sin embargo se decidían a hacerlo por Gabriela. Hasta la gorda hablaba bien de ella y el gobierno nacional tampoco se le pudo tirar muy en contra. Resultaba ser que Gabriela era mujer, madre, sensible, había sido golpeada por la vida y además era creyente. No era un garca plutócrata como su acompañante de fórmula.
Todo esto es historia antigua, vamos a lo actual y por ende importante. La designación de Palin ha despertado mucho entusiasmo en los republicanos. A decir verdad, hasta hace poco en esta elección se la veían negra. Palín les ha devuelto la esperanza con un mensaje lo suficientemente reaganita como para opacar al trillado change y yes we can de Obama; de ahí la férrea crítica de los demócratas a la vicecandidata de McCain.
Es cierto que McCain tomó riesgos al escoger una poco conocida mujer de 44 años con escasa experiencia, no obstante lo cual, a pocos debe sorprender su decisión de apoyarse en un vicepresidente conservador, de probada vida familiar, rural y religiosa. No es Romney y su rebaño mormón o Huckabee con sus fieles baptistas. Es una mujer (¿yo solo soy una mujer?) que sin llegar a ser fanática religiosa, se identifica con facilidad con toda la norteamérica interior olvidada, casi desde un vecinalismo rayano a la más mundana microgestión. En otras palabras, la figura elocuente del bache tan alabada por McCree, si volvemos un segundo a la realidad de aquí. Es en ese pueblo de un par de miles de personas de la norteamérica pionera en donde se ve representado la mitad del país. La tarea de poblar Idaho o Alaska, propia de colonos, asimila a los votantes republicanos en una realidad semejante a la de Palín, bien distinta, sin embargo, de la de McCain.
McCain representa al Imperio, a Washington DC. Es la vanguardia político-militar, la elite, la burocracia. Es quien decide incorporar territorios como Idaho o Alaska, incluso puede llegar a invadirlos y en caso de pertenecer él a la casta guerrera, hacer prodigios de bravura y convertirse en heroe. Es el Zachary Taylor, el William Henry Harrison, el Andrew Jackson, el Teddy Roosevelt. Alto oficial de las fuerzas armadas, gana territorio (en el siglo XIX) a través de la conquista bélica, acapara notoriedad, sube al tope del escalafón de Washington y luego manda a los Palin a poblar las nuevas tierras o, más sofisticados, a las Carly Fiorina a hacer negocios a algún rincón del mundo. Va enquistándose en el poder hasta formar una verdadera gerontocracia.
McCain es congresista desde 1981. Cada 4 años pasa un rato por Arizona a saludar y renovar el mandato, y sigue su vida en Washington, capital del imperio, donde funcionan los entramados de poder, donde están los lobbies nacionales y globales. Una simple comisión en el senado tiene más poder que la gobernación de Alaska. Por eso, cuando McCain critique a Washington, mejor guardarse de no atacar a las prácticas a las que se debe.
Para adjuntarle alguna preocupación por la realidad interior y concreta a este héroe de una de las tantas guerras peleadas quien sabe por qué oscuro motivo (más facil decir "libertad" y suspender el pensamiento), Palin no le podría venir mejor. De pasadas aspiraciones secesionistas, a Palin -y no a McCain- pueden resularle creibles las propuestas de mayor descentralización, si acaso las tiene. Así es como se vuelve a la realidad local y cotidiana, la esencia democrática americana advertida en su momento por Tocqueville.
En la renovación generacional se cifra también la esperanza de Obama. Pero nada de cortes abruptos: después de todo, su candidato a vicepresidente es otro gerontócrata.

viernes, agosto 29, 2008

Obama. Jé.

No me agrada Obama. Es un farsante, como todos los políticos, incluído Ron Paul. Promete bajar los impuestos -no es poco decir para un demy libby-. Nice, pero estamos en la misma que con el GOP: Bajan los impuestos, pero ¿y el gasto? Bien, gracias. Esto se parece cada vez más al capítulo de los simpsons en el cual los extraterrestres toman la forma de Bob Dole y Bill Clinton. Te pego un poco por acá, te halago por allá, nada personal. Cualquiera que gane es lo mismo, total su planeta ya esta condenado. No puede dejar de recordarse la escena traída a cuento por Ramiro, de "aborto para algunos, banderitas estadounidenses para todos".
Les dejo una fracción del discurso discurso,Obama mortal más por la omisión que por la mención:
We are the party of Roosevelt. We are the party of Kennedy. So don't tell me that Democrats won't defend this country. Don't tell me that Democrats won't keep us safe.

A mucha honra el partido de Roosevelt, quien defendió a America del totalitarismo. Y fue su vicepresidente, Truman, que "fulminó" la guerra. A Kennedy lo sucedió Lyndon B. Johnson. Estaba ganando la guerra de Vietnam, cuando vino el pajero de Nixon y la entregó.
Según puedo pasar en limpio, en política exterior/militar la discusión central entre Obama y McCain es si mantener las divisiones en Iraq o transferirlas a Afganistán, y dónde abrir el tercer frente, si en Irán o en Pakistán. oh well.

martes, julio 08, 2008

Después de Leencoln, Lee

Robert E. Lee, ícono indiscutido del sur, tenía la cola sucia, dice una nueva biografía que publica correspondencia hasta ahora desconocida. Unas palabras de la autora.

Los presi (diarios)

Los 10 peores presidentes de EEUU. Encabeza la encuesta James Buchanan (1857-1861), por haber dejado secesionar al sur. No es casualidad que el presidente más popular de todos los tiempos, Lincoln, lo sea por haber debelado la insurrección confederada. Alguna vez destacamos que los presidentes más populares son los que hacen la guerra, véase, sino, Washington y FDR.

miércoles, julio 02, 2008

hoy, el verdadero jappy verde

Por qué los americanos festejan la independencia el 4 de julio, cuando en realidad el congreso continental aprobó la declaración de independencia el 2 de julio, y dos días después lo que hizo fue corregirla y mandarla a publicar?
La respuesta: nadie se acordó de conmemorar el primer aniversario de independencia hasta que ya era 3 de julio. Como el 3 de julio no había pasado nada, se hicieron preparativos para el 4 de julio, como dijimos fecha de adopción del texto definitivo y manda de publicar, aunque no fue el momento de estampa de firmas de los delegados como puede hacerlo creer el cuadro ficticio de Trumbull.

sábado, abril 26, 2008

Hamilton el villano

Impagable la representación que la serie de HBO hace del encontronazo de Hamilton con John Adams mientras este último era presidente. Dice más o menos así:

-La hostilidades en Europa requieren una respuesta firme americana.

-Cuando la fiebre amarilla se erradique en Filadelfia y el gobierno retome su trabajo,
dejaré Trenton y volveré a la capital.
Pienso enviar una respuesta, Sr. Hamilton.
Délo por hecho.

-Si la victoria es para Inglaterra, como debe suceder, los Borbones recuperarán el trono en Francia.
Y los tratos con el actual gobierno ilegítimo podrían volver a perjudicarnos y llevarnos nuevamente a una guerra con Inglaterra que no nos conviene.

-¿Y qué si los franceses y no los británicos....
son los ganadores, Sr. Hamilton?
El aspirante Bonaparte está a un pelo de imponerse a toda Europa.

-En ese lamentable caso, debemos estar preparados para tomar posesión de territorios valiosos y estratégicos antes de que Francia les ponga las manos encima.
Todo el territorio de este lado del Mississippi debe ser nuestro

-¿Ud. tomaría...
la Florida española y Luisiana?

-No sólo ésos, señor.
Si Francia busca un imperio universal, ¿qué derrotaría más su propósito que quitarle Sudamérica a España?
Sólo por esa vía le llegan a Francia las riqueza de México y Perú.
No olvidemos que hay gente en nuestro país que prefiere la secesión de nuestra unión.
Si se atreven a cumplir sus amenazas, en caso de una victoria francesa, debemos estar preparados a someter a los renegados por la fuerza, si es necesario.

-Jamás en mi vida había oído a un hombre decir tantas estupideces.

-¿Señor?

-Sus acciones, Sr. Hamilton, precipitarían aquello de lo que nos piensa proteger, la disolución de esta nación.
Le informo también que tengo en mis manos inteligencia que confirma que es tan probable
que los franceses vengan a estas costas como nosotros a la costas de la luna.
Sueña con un imperio, Sr. Hamilton.

-¿Cuestiona mis lealtades?

-No, Sr. Hamilton.
Cuestiono su cordura.
O está completamente loco o lo estoy yo.
Buenos días, señor.

-Haría bien en recordar, señor, cómo se convirtió en Presidente...
por tres votos.

-Buen día, General.

domingo, marzo 23, 2008

War of northern agression

Más temas de historia norteamericana. En un comentario al post del viernes agregué información bibliográfica. Ya que está empezando a hacerse más conocido por la serie de HBO, aquí hay algunas frases de John Adams. Siguiendo con el Rothbard-historiador, hay un extracto de un artículo suyo de 1961. Habla de los antecedentes y causas de la war against the south, o guerra de secesión (la mal llamada guerra civil). Interesante lo que dice de los partidos políticos. A mediados de la década de 1850, los liberales estaban en una encrucijada por no verse cabalmente representados ni en el partido demócrata (esclavista) ni el nuevo republicano (centralista). Si apoyaban a los estados del sur, verdaderos baluartes de los derechos de los estados, suscribían a la vez al extendimiento de la esclavitud y el régimen de persecución de esclavos fugitivos, el cual invadía la soberanía de los estados libres. En cambio si apoyaban a los estados libres, podían terminar dando cabida al avasallamiento de los derechos de los estados del sur en una guerra de agresión para abolir la esclavitud. Los dos caminos conducen a un choque: para no quedar en minoría la esclavitud sólo podía sobrevivir mientras se reprodujera en otros estados nuevos, y como había mucho territorio por colonizar, ardua era la disputa por decidir si cada estado nuevo se incorporaba como esclavista, libre, y si lo hacía sobre la base de un acuerdo nacional previo (como el compromiso de Missouri 1820) o si votaba al respecto. El compromiso de 1850 hizo pareja la repartija de los territorios arrebatados a Mexico. Consiguió demorar 10 años más la guerra que ya venía latente hace tiempo, y ahora más con un norte que se expandía y desarrollaba más rápidamente.

viernes, marzo 21, 2008

La rebelión del tocino

Recordarán cuando enlacé a Conceived in liberty, los 4 volúmenes de Murray Rothbard sobre la historia colonial norteamericana. Como supuse que no, puse el "recordarán" seguido del link. Hay novedades. En Mises.org ahora están subiendo los capítulos en formato de audio, muy bueno para los que le da paja leer. Ya hay colgados 17 capítulos, que es decir mucho y poco a la vez. Sólo faltan un par de miles de páginas.
Me escuché el de la rebelión de Bacon, de 10 páginas en 40 minutos. Rothbard deja en claro que una cosa es la revolución con sus móviles, y otra distinta son las derivaciones dentro de la dinámica de la revolución. Consulté dos libros generales de historia norteamericana a ver como abordan la cuestión, y encontré que en la mención casi incidental de Paul Johnson se alude al conflicto de fondo, a algunos hechos del motín y a la finalización, pero no a la dinámica derivada del primer encontronazo. La versión de Isaac Asimov cuenta más detalles personales y pone más al tanto del contexto, pero tampoco repara en las consecuencias no pensadas (decir no queridas haría de todo el acontecimiento un proceso mecánico e involuntario) de esta rebelión. En contraste Rothbard sí logra captar el espíritu libertario del movimiento, pero veamos antes las dos versiones mencionadas.

Así resume Paul Johnson el episodio en su History of the american people (pp. 60-61).
In Virginia it was a constant complaint among settlers pushing into the interior that the authorities never provided them with any protection from hostile Indians. The trouble with Virginia, as indeed with other colonies, is that although its latitude, that is its extent along the coast, was fairly accurately determined by original charters, its extension inland was indefinite. There was an early conflict of interest between the large plantation—owners of the Tidewater, who dominated the assembly and ran the government, and the smaller farmers who penetrated
into the foothills, or piedmont, of the Appalachian ridges, and beyond them. In fact almost from the start two very different societies began to emerge. On the coast, there was a characteristically `Southern’ civilization, slave—owning, tobacco—growing, cultured, elitist, leisured, and there was a much more rugged farming society in the interior—a bifurcation which was eventually to find constitutional expression when West Virginia hived off from the rest during the Civil War and formed a separate state.
Early in 1676, the small farmers up the James River became convinced that the plans of Sir William Berkeley, the royal governor, were inadequate, and that this sprang from the fact that they were underrepresented in the House of Burgesses, dominated by the Tidewater aristocracy. They got a wealthy planter, Nathaniel Bacon, to lead them, both against the Indians and to remonstrate with the governor. Berkeley accused Bacon of treason and had him arrested when he arrived in Jamestown with 500 men on June 6. Then having—as he thought—asserted his authority, he let Bacon go, and the result was an angry confrontation in which Bacon demanded a commission of inquiry into the government’s failure to police the Indians, and authorization to raise an army. The governor then fled, to the eastern shore, and Bacon rampaged for three months in the capital, raising volunteers and plundering the estates of Tidewater grandees. He denounced Berkeley and his `clique’ as `sponges’ who `sucked up the Publik Treasure.’ But on October 26, 1676 he abruptly succumbed to what was called `a severe attack’ of `the bloody flux.’ Without his leadership, the rebellion collapsed. When a party of English redcoats, summoned by the governor three months before, finally arrived in November from England, only eighty slaves and twenty `servants’ still defied the authorities, turning a serious white man’s revolt into a servile one, which was soon suppressed.
Bacon’s Rebellion showed how fragile authority in America was in these early times.


Así lo ve más coloquialmente Isaac Asimov en La formación de América del norte (pp. 65-66).
[la] creciente autocracia e irascibilidad [del gobernador de Virginia Berkeley] en su trato con la gente empezó a socavar su popularidad.
Además, surgieron dificultades económicas. Pese a los esfuerzos de Berkeley, Virginia siguió siendo demasiado dependiente del tabaco. Cuando el crecimiento entusiasta originó un exceso de
producción y cuando el Acta de Navegación y las guerras entre Inglaterra y los Países Bajos pusieron trabas al comercio, se produjo una seria depresión.
Además hubo problemas con los indios. Berkeley trató de proteger a los indios contra el bandolerismo y el asesinato, y favoreció la creación de un sistema defensivo de fuertes contra los ataques indios. Los colonos occidentales no querían saber nada de esto, pues habría sido demasiado caro. Ellos eran partidarios de la exterminación lisa y llana de los indios en todas partes, y acusaron a Berkeley de favorecer a los indios por sus propias inversiones en el comercio de pieles. Entonces apareció en la escena un joven llamado Nathaniel Bacon (un pariente distante de Francis Bacon, el famoso estadista y filósofo inglés).
En 1674, después de una serie de problemas familiares y de algunas malhadadas aventuras financieras, Bacon fue enviado a Virginia por su padre. En Virginia, Bacon tenía un primo que
poseía influencia sobre el gobierno, y la esposa de Bacon estaba emparentada con la esposa del
gobernador. Con tales relaciones, el joven se desenvolvió bien. Fue nombrado para el Consejo del gobernador, aunque sólo tenía veintiocho años; y pudo comprar dos plantaciones de considerable
tamaño.
Cuando uno de los capataces de Bacon fue muerto por los indios, en 1676, Bacon reaccionó violentamente y de pronto se halló a la cabeza de esos hombres de la frontera que deseaban la
guerra contra los indios. (Por entonces estaba arreciando la Guerra del rey Filipo en Nueva Inglaterra, y los sentimientos adversos a los indios eran mayores que lo habitual.) Incapaz de resistir a la lisonja de ser proclamado un líder, Bacon condujo ilegalmente a los granjeros armados contra los indios más cercanos (que eran amistosos, pacíficos y estaban desarmados, inermes) y, el 20 de abril de 1676 mató a unos pocos sin hallar resistencia alguna.
Esto lo convirtió en un héroe e inmediatamente pidió una completa reforma del gobierno y la elección de una Cámara de los Burgesses que adoptase una posición más dura contra los indios.
Berkeley, furioso, se vio obligado a permitir la elección; y Bacon fue uno de los elegidos. Cuando Bacon iba a ocupar su asiento, Berkeley lo hizo arrestar; pero luego se vio obligado a ponerlo en libertad.
Bacon volvió aguas arriba, reunió un séquito armado y marchó sobre Jamestown. Berkeley partió apresuradamente hacia la costa este de la colonia, dejando a Bacon que tomase Jamestown, el 18 de septiembre, y que la incendiase al día siguiente. Durante un momento, Bacon dominó casi toda Virginia y se dispuso a instaurar las reformas que propiciaba.
Lamentablemente para él, tuvo demasiado éxito. Para muchos de los habitantes de Virginia y Maryland empezó a parecerles una especie de Cromwell, y se inició un movimiento de retorno a Berkeley. Cuando el oleaje empezaba a volverse contra él, Bacon murió de disentería el 26 de octubre de 1676.
Para enero de 1677, Berkeley dominaba plenamente la situación de nuevo y tuvo una reacción extrema. Colgó a veintitrés hombres que habían participado en lo que es llamada la Rebelión de Bacon. Y habría colgado a más si los hubiese atrapado. Esto encolerizó a Carlos II, quien señaló que Berkeley se había tomado una venganza más dura por un motín pasajero de escasa importancia que el mismo Carlos por la ejecución de su padre. Berkeley fue llamado de vuelta y murió poco después de llegar a Inglaterra.
La Rebelión de Bacon, aunque fue sofocada logró introducir cambios. La mayoría de las reformas que él había defendido, dirigidas a hacer menos autocrático el gobierno, pronto fueron adoptadas. Y algo más. El incendio de Jamestown fue, en cierto modo el fin de esta ciudad, la primera colonia inglesa permanente en América del Norte. Nunca se recuperó y, en 1692 la capital de Virginia fue trasladada a Williamsburg, que recibió este nombre en homenaje a Guillermo III [William III, en inglés], el rey que había sucedido al depuesto Jacobo II.
Al año siguiente, el 8 de febrero de 1693 se creó allí el Colegio de Guillermo y María, así llamado por el rey y la reina. Fue la segunda institución de enseñanza superior que se creó en las colonias inglesas, sólo veintiún años después del expreso regocijo de Berkeley por la ausencia de escuelas en Virginia.
Como dijo Jefferson
"The tree of liberty must be refreshed from time to time with the blood of patriots and tyrants. It is it's natural manure."