domingo, julio 30, 2006

Guerra neoliberal

Veo en el instituto Juan de Mariana un artículo en la línea de lo que venimos hablando últimamente. Hay también referencias a Higgs, Rockwell y Long.

sábado, julio 29, 2006

Saludos planisferianos

Nos vamos para arriba. Hice mi primera contribución para Planisferio. Lo escrito está orientado a lectores extranjeros así que no reportará mayor novedad para el que está al tanto de la política argentina.

Se viene la revolución

En el antiguo paraíso de la planificación y distribución, cuando se trata de burocracia, hay normas que están aceptadas. Pero con el alcohol no se jode. El otro día veía en reality TV (un canal donde pasan videos policíacos) un operativo de la policía rusa para desbaratar una banda falsificadora de vodka de exportación (el producto de marras era el prestigioso stoltichnaya). Por el entusiasmo que ponían las fuerzas de seguridad para encontrar la destilería clandestina, atrapar a la banda, (incluso interrogando de forma apremiante a miembros e informantes) y decomisar la producción (con varias cajas a punto de salir del país) quedó muy clarito que, aceptada la burocracia, pero también la mafia, aún así con el vodka no se jode.
En la tierra de vodka, ahora hay dificultades para conseguirlo. El alcohol está, y supongo que las ganas también, pero embrollos en la distribuición y comercialización están "secando" a la estepa.

RUSIA SIGUE SIN VINO
Las estanterías de las tiendas rusas en las que se encuentran generalmente lasa botellas de vino, whisky, brandy y licóres están totalmente vacías.

Fecha de publicación: 25/07/2006
Las estanterías de las tiendas rusas en las que se encuentran generalmente las botellas de vino, whisky, brandy y licores están totalmente vacías. Incluso la vodka empieza a escasear. El sector del alcohol ruso está en crisis por culpa de una reforma mal efectuada. Una ley que entró en vigor el pasado 1 de julio, obliga a los importadores, mayoristas y vendedores de alcoholes a pasar todas sus transacciones por el servicio informático público ( EGAIS), que tiene que identificar cada botella y procedencia de su contenido. Pues bien, este sistema no es operativo. Conectarse a él resulta imposible, el servidor está averiado la mayor parte del tiempo, y cuando funciona, sólo admite los envios de aquellos emisarios cuyos nombres figuren en una lista que está muy lejos de estar completa, según Dimitri Dobrov, portavoz de la Unión de Productores de Alcohol, que aglutina a los mayores productores de vodka. " La situación es muy triste ", suspira Dobrov. Hay otra razón que viene a gravar la crisis: cada botella tiene que llevar una nueva etiqueta fiscal, confirmando que se han pagado las tasas correspondientes. Pues bien, no hay nuevas etiquetas impresas en cantidad suficiente y las viejas han dejado de ser legales. Las tiendas tienen que enviar sus stocks de alcoholes importados a los mayoristas, que son los únicos que tienen derecho de colocar las nuevas etiquetas- y sólo seis meses para hacerlo - , pero éstos no tienen ni etiquetas para colocaralas en las botellas no espacio para almacenar las botellas procedentes de los minoristas. Las cosas tampoco están siendo fáciles para el vodka ruso, porque todas las botellas deben de ser enviadas de nuevo a los mayoristas, para que les coloquen las nuevas etiquetas de aqui al mes de septiembre. " Esto es un atraco a mano armada. Porque no es una cuestión de unos cuantos céntimos. Imagínese que hay que reenviar todo el stock de Kristal, la marca de vodka que detenta el 38% del mercado nacional ruso, desde Vladivostok a la fábrica de Moscú " , afirma Dobrov. Y añade " Hay una amenaza real de parar la producción, porque los almacenes no son elásticos y ya nbo hay sitio suficiente para almacenar todo lo que produce " .


Deseamos que los camaradas puedan resolver este mal "trago".

viernes, julio 28, 2006

Explosión demográfica...de las cárceles

En El independent estoy encontrando muchos artículos con los que coincido, en base a su compatibilidad con las ideas de la libertad, en medio de una problemática -no la única- que deschava a algunos autoproclamados liberales como lo que son: conservadores, neoconservadores, neoliberales. Razonan más o menos así: El gobierno lo quiero bien limitado, porque los individuos tienen derechos y el estado los cercena. Eso sí, los delincuentes, que se pudran en la cárcel, sin importar cúantos ni por qué. Y a los países vecinos que les lluevan nuestras bombas. Y si son árabes y musulmanes, mejor, porque atentan contra el nuestro proyecto de Occidente.
En medio de tanta hipocresía, la coherencia cotiza en alza.
Venía hablando de los artículos del Independent, que de caer una bomba atómica mañana en Beirut, y a diferencia de otros cuyo doble discurso venimos criticando, seguramente la condenarían.
Sin ir al extremo (igual no le pidan moderación a los hawks), veo una nota de Anthony Gregory en donde trata el problema de la superpoblación de cárceles, en este caso las de California. Advirtiendo que alguna vez tratamos el tema, y mientras se hacen avances en cuanto a permitir el ejercicio de derechos derivados del principio de inocencia, la situación carcelaria sigue siendo preocupante. En Argentina, con una tasa de 175 presos por cada 100.000 habitantes (la mayoría sin condena, y una gran porción alojados en comisarías) no hay lugar para un preso más. En tanto, California tiene 500 presos/100.000 habitantes, y aún así, para los estándares norteamericanos parece que tampoco cabe un preso más. La mano dura no implica solamente ser impasible con delitos menores, la mayoría relacionados con el tráfico de estupefacientes. Hay varios intereses creados en conexión con la construcción de cárceles, como el lobby por las licitaciones, la burocracia, los agentes penitenciaros con sueldos privilegiados, las mafias y pandillas, etc. Todo esto de hacer de la cárcel un gran tacho de basura corporativamente rentable lo que patentiza es una incapacidad y desinterés de los beneficiados para explorar otras vías de resolución de conflictos que tiendan a descomprimir la situación carcelaria. En el lenguaje de los políticos, conservadores o progresistas por igual, ofrecer paliativos temporales es una fórmula más cara al clima electoral que indagar el fondo de los problemas y la resolución más satisfactoria de los mismos. ¿No entran más presos? Entones a construir más cárceles. Un día, con ideas tan originales como muros que dividen desiertos, California misma terminará siendo una cárcel. Justo lo que no le podemos perdonar a Cuba.

jueves, julio 27, 2006

Fourth generation warfare

Si digo que Blogger anda mal, lo estaría elogiando. Desde hace unos dias, y acentuado ayer y hoy, el sistema sufre de tanta intermitencia en su estabilidad que dificulta mucho la tarea de leer, comentar y escribir blogs.
Para seguir con el tema de los últimos días (la guerra, no el mal funcionamiento de blogger), dejo un articulito de Michael S. Rozeff pensando la aplicación de las guerras de cuarta generación, doctrina presentada por William S. Lind.
El mencionado tipo de guerra se caracteriza por enfrentar a un estado contra una organización que no lo es, aunque puede aspirar a serlo. Las organizaciones no estatales, desde la clandestinidad plantean otra manera de luchar. "Unable to withstand direct combat against bombers, tanks, and machine guns, non-state entities used tactics of secrecy, terror, and confusion to overcome the technological gap."

miércoles, julio 26, 2006

¿Excepción que confirma o deshace la regla?

¿Recuerdan aquella teoría de que "nunca dos democracias lucharon entre sí"? Por lo visto la regla tiene muchísimas excepciones. Ignorarlas, nos puede hacer caer en la falacia del accidente.

Otra cosa; un artículo Ze'ev Maoz en Haaretz sostiene que "la moralidad no está de nuestro lado"

What exactly is the difference between launching Katyushas into civilian population centers in Israel and the Israel Air Force bombing population centers in south Beirut, Tyre, Sidon and Tripoli? The IDF has fired thousands of shells into south Lebanon villages, alleging that Hezbollah men are concealed among the civilian population. Approximately 25 Israeli civilians have been killed as a result of Katyusha missiles to date. The number of dead in Lebanon, the vast majority comprised of civilians who have nothing to do with Hezbollah, is more than 300.

Worse yet, bombing infrastructure targets such as power stations, bridges and other civil facilities turns the entire Lebanese civilian population into a victim and hostage, even if we are not physically harming civilians. The use of bombings to achieve a diplomatic goal - namely, coercing the Lebanese government into implementing UN Security Council Resolution 1559 - is an attempt at political blackmail, and no less than the kidnapping of IDF soldiers by Hezbollah is the aim of bringing about a prisoner exchange.


La coherencia es bien remunerada en objetividad. Los que hacen el esfuerzo por recordar que, israelí o musulmana, una bomba sigue siendo una bomba, hacen un aporte indispensable a la razonabilidad con que deben medirse estos entreveros.

martes, julio 25, 2006

Warmongers!

¿Puede haber liberales belicistas? Eso se pregunta Robert Higgs (traducción al castellano en El Independent). Haberlos, los hay, y eso nos divide. Para los hawks surge un problema a la hora de avalar el militarismo encarnado en el estado. Por un lado, que el estado deba protegernos, no quiere decir efectivamente lo haga. Bob dice que el estado protege a cualquier cosa, menos a sus ciudadanos
what makes anybody think that the state will protect us, as distinct from the state's leaders and its apparatus of rule? For more than a century, nearly all of the U.S. government's military activities have been devoted to protecting someone or something other than you and me (or, earlier, our forebears). Spain did not threaten Americans in 1898, and the Filipinos did not threaten them between 1899 and 1902.

Incluso si aceptamos que nos intenta proteger, no lo hace de la mejor manera.
even if we do need the government's protection from foreign attack, can the government deliver the goods? Did it prevent the Japanese attack on Pearl Harbor? Did it prevent the terrorist attacks of 9/11?

Los errores cometidos en Pearl Harbour fueron tan garrafales que se los ha pretendido explicar desde una tremenda ineficiencia, o desde teorías conspirativas. Lo único que nos consta es lo primero.

Por otro lado, Agustus R. Norton responde 6 preguntas sobre el conflicto en medio oriente.
Una de ellas:
5. What's the likely fallout for Israel?

Israel has made a profound mistake. It may have bought time in terms of the threat on its northern border but history has shown that its vainglorious attempts to consolidate hegemony over its neighbors usually provoke the emergence of even fiercer adversaries. In the Middle East, it will face an even greater amount of hatred and rejection than it already does.


Álvarito Vargas Llosa opina que el bombardeo es un error.

lunes, julio 24, 2006

De anglos y sajones

Veo en NatGeo una noticia sobre el avance de la hipótesis de que los anglosajones, para perseverar segregaron a la población local britona. En 3 siglos habrían pasado de ser la minoría (10%) a transmitir sus genes a más de la mitad de la población.
El imperio romano de occidente se desmoronaba, y los sajones, provenientes del centro de europa, incursionaban en la isla británica. Caído el orden romano, pasaron a conquistar el sudeste de la isla junto a anglos y jutos, formando varios reinos para el siglo VI. Otro siglo más se demoraron para capturar el oeste de Inglaterra. Después vino la invasión vikinga, los normandos, Enrique VIII, Churchill, los Beatles y Tatcher, etc.
Lo llamativo es que, como los arios en la India para diferenciarse de los drávidas, los anglosajones usaron un sistema similar a las castas. La mayor era la de los thane (o thegn), y coincidía con los económicamente mejor posicionados, así que en cierta medida también se trataba de una clase. Cazaban y se enfiestaban; ostentaban lo que hoy llamaríamos cargos públicos.
Los churl (o ceorle) eran los hombres comunes y corrientes. Eran libres y su riqueza variaba, entre los que eran propietarios de su tierra, y los que arrendaban de los thane pagando en especie con la cosecha. La diferencia quizás más notoria entre un thane y un churl era el precio de su sangre. Resarcir la muerte (práctica muy común en la edad media) de un churl costaba sólo 1/6 de la de un thane.
En el estrato más bajo se encontraban los thrall, esclavos que llevaban la peor parte.
Por lo visto, la clase socialmente dominante tenía mayores posibilidades de procrear. Entre sus genes y cultura (incluyendo el idioma), los anglosajones lograron asimilar por completo a los celtas nativos, con mayor eficiencia que por manu militari.
Para quien le interese, dejo algunos recursos:
La corta nota de national geographic
Cómo era la vida en la Inglaterra anglosajona (mala)
Historia de la Inglaterra anglosajona
Anglosajones en wiki
Thanes/, churls y thralls/.

sábado, julio 22, 2006

Tanto tiempo, Roderick

¿Se acuerdan de Roderick T. Long, a quien citamos como el autor de un artículo señalando a la sociedad griega como más liberal de lo que creíamos? No, no se acuerdan, porque fue hace más de un año. Desde entonces no habia vuelto, y al toparme hoy nuevamente, como de casualidad, con su página (y blog), encontré que su lógica es tan implacable como siempre.
Vean su comentario sobre los bombardeos mutuos en medio oriente.
La primera parte resume toda la idea:
By most reports, Israeli bombings of Lebanon are strengthening Hezbollah’s support among Lebanese civilians, while Hezbollah bombings of Israel are strengthening the Israeli government’s support among Israeli civilians.

So here we have (what are by libertarian standards) two criminal gangs, both blasting away at innocent civilians, and the result is to increase these gangs’ popularity among the civilians being victimised! A very successful outcome for both sides.

The trick, of course, is that each gang is blasting away at civilians in the other gang’s territory. If each gang were to attack its own civilians directly, those civilians would quickly turn against the gangs in their midst. But since in fact each side’s continuation of bombings is what allows the other side to excuse, and get away with, its bombings, the situation isn’t really all that different; each side is causing its own civilians to be bombed.

Como deducción de lo anterior, se pregunta lo siguiente:
What would happen if the civilian populations of Israel and Lebanon were to come to see this conflict, not as Israel versus Hezbollah, or even Israeli-government-plus-Israeli-civilians versus Hezbollah-plus-Lebanese-civilians, but rather as Israeli-government-plus-Hezbollah versus ordinary-people-living-on-the-eastern-Mediterranean? Both Hezbollah and the Israeli government would quickly lose their popular support, and their ability to wage war against each other would go with it.

El problema es que
by encouraging the identification of civilians with the states that rule them, statism makes it harder for civilians to find their way to such a perspective. [...] As long as the people of the eastern Mediterranean continue to view this conflict through statist spectacles, Hezbollah and/or the Israeli government will continue to be the victors, while the civilian populace in both Israel and Lebanon will remain the vanquished and victimised.


¿Qué tal? Ahora que no vengan a decir que Long es un terrorista jihadiista o un lobbista sionista.

viernes, julio 21, 2006

Nuevos chupis

Hace un mes que no posteo de bebidas, cuando mostré el Jameson. 15 días antes de eso había posteado la cachaça que creí, equivocadamente, le iba a dar su sabor al mundial.
Pongo a continuación algún comentario de cada bebida nueva y como vengo haciendo con las películas, un puntaje.



















Sabores bien balanceados, hacen al black label un whisky muy completo. 8/10


















El Borghetti es un nuevo licor de café expreso salido de la mano de Fernet y producido localmente. Tal vez queriendo desplazar a su émulo, el Tia María, la novedad y la diferencia no lo favorecen del todo. El gusto del café es a quemado, y la presencia del azucar es tan fuerte que lo hace intomable para los que no le ponemos tanta azucaar a todo, mucho menos al café. 2/10


















No hay mucho coñac nacional. Este asegura 4 años de añejamiento en toneles de roble, certificado por la DGI (!). La solución es espesa y acaramelada. Una buena combinación, no muy compleja, de dulce y amargo. 7/10.

















Esto se pone bueno. Habiendo quedado disconforme con el Bacardi oro, decidí probar con el nuevo y más caro Bacardi añejo. En él encontré un gusto más delicado, con buena definición. El color de la botella y el nombre no deben engañar. No es ni un ron negro, ni un ron de 8 años. Pero es excelente para tomar sólo, y mejor aún para tomar con hielo. La experiencia de tomarlo con coca cola es agradable, aunque es prácticamente un desperdicio, por cuanto la dulzura de la coca cola tapa al natural y meloso dulzor, más sauve, del ron. 9/10




















El London dry gin Tanqueray no se bien qué es ni qué tiene. Parece una solución de alcohol de granos infusionada de hierbas. Es fuerte tanto en concentración alcóholica (47,5%) como en gusto, lo que le da mucha personalidad ya que no hay otro gin igual. Ante la imposibilidad de definir su gusto, me limito a comentar que combina muy bien con café, con agua tónica, con whisky J&B, con hielo o soda, y fundamentalmente -como me gustan las cosas- sólo. Para acompañar la digestión en la sobremesa es impresionante. 9/10



















Por último tenemos el Amarula, de Sudáfrica. Es un licor de crema de marula, una fruta africana predilecta entre los elefantes. Licor de crema también es el Baileys, de modo que el gusto, y más que nada el color y la consistencia, son parecidos. El tras-gusto no obstante, es distinto, por tener la fruta de marula algo de acidez (sin llegar a ser un cítrico), en contraste con el suave, suavísimo whiskey irlandés con que se elabora el Baileys. Hay gran cantidad de recetas para tragos, que lo hacen combinar bien con cafe, vodka, ron, helado; de todo. Exploraremos eso. Por el momento sólo, o con hielo está más que bien. 8/10

jueves, julio 20, 2006

Ser, digno de ser (y de ver)

Ayer en el cine sin saber bien qué película elegir (las que me interesan las vi todas), me metí con ánimo de "a ver que onda?" en Ser digno de ser. Casi 2 horas y media después, pude decir que esta película es ver, digna de ver.
Es una producción franco-israelí (con aporte belga e italiano, originalmente llamada Va, Vis et Deviens ) mostrando la vida de un chico etíope que, como refugiado, emigra a Israel y es adoptado por una familia de allí. El traslado se enmarca en un plan (Operación Moisés) para repatriar a Israel a los judíos falasha (o Beta Israel -etíopes-) refugiados en Sudán por el hambre y la guerra. Pero el protagonista no es descendiente de aquel mítico matrimonio entre el rey Salomón y la reina de Saba, porque siendo cristiano, sólo finge, a impulsas de su madre, ser judío para obtener el salvoconducto. "Schlomo" (nombre putativo al efecto de egañar a las autoridades israelíes) a partir de los 9 años es críado en el seno de una familia contenedora, de buen pasar, poco practicante, y algo progre. Al principio, como negro refugiado, es objeto de cierta discriminación por parte de la mayoría ashkenazi blanca (centroeuropea). Posteriormente su situación religiosa, como la de todos los de su origen, es puesta en duda por los sectores más ortodoxos en la aplicación del judaísmo. Los falasha aparentemente no son judíos porque la religión se transmite por la mujer, y la primera mujer (la reina de Saba) no era judía. Por lo tanto, debían ser convertidos al judaísmo (el conflicto, para ser superado exige una respuesta nada fácil de conseguir). La conversión es resistida por quienes no creen en una única forma de judaísmo.
Superados, políticamente, estos problemas étnicos, subsiste para Schlomo la angustia de guardarse culposamente el secreto de no ser judío, además del recuerdo de su madre refugiada en Sudán, a quien le escribe correspondencia sin obtener respuesta. El riesgo es mayor cuando se entera que los inmigrantes que, como él, se hacen pasar por judíos están siendo deportados, y de que su suegro (un ortodoxo) sospecha del engaño y lo rechaza como pretendiente.
La historia, planteada en estos términos, discurre desde 1984 hasta más o menos la actualidad, en que termina (no voy a decir cómo). En ese lapso Schlomo vive los aspectos más salientes de la vida cultural, religiosa y política israelí. Vacacionar en el kibutz, realizar el bar mitzvah, ganar un "debate" dogmático (suponemos que tras realizar el yeshiva), cubrirse ante los scuds iraquiés, y aunque inicialmente logra zafar del servicio militar (de 3 años, te lo regalo) yéndose a estudiar a Francia, también lucha -como médico- en algún conflicto con palestinos.
La película es emotiva -fuerte en sentimientos- y además sirve para ilustrarse en la cultura de Israel y judía en general.
Le doy 8/10.

miércoles, julio 19, 2006

Los trabajos prácticos

Mientras veo más de lo mismo por parte de bloggers ´liberales` (de los 40 últimos posts de Luis, 20 fueron sobre el tema, todos en el mismo sentido), exploro opiniones y crónicas de gente con sistemas de valores algo diferentes. Me ha resultado muy enriquecedor volver allí donde Quintín y Hernanii cubrían obsesivamente el mundial. No porque continuen con algo cuya finalización ya hemos asumido, sino porque hay más cronistas y a diferencia de lo que vengo criticando, las opiniones son variadas.
Entre los que escriben está Rasha, argentina* residente en Beirut (ver última entrada) que no esconde su indignación por las bombas que le caen al lado. Recurrentemente habla de la "virilidad" israelí, no por estar describiendo algún encuentro íntimo con uno.
Enrique Baum, argentino también, tiene más preguntas que respuestas, y estas últimas no las está encontrando en sus parientes residentes en Israel (sólo le llegan a contestar "los muertos de los demás antes que la posibilidad de mis muertos").
Tomás Abraham, ya célebre entre el nada diminuto círculo de la filosofía argentina, como ante cualquier tema no relega su postura crítica, bienvenida en este momento donde los cohetes libaneses se saludan con los bombarderos israelíes en algún en algún lugar sobre la frontera.
Mariano Man describe su sensación desde Tel Aviv, donde comprobó que la filosofía taxista de allá, tras adecuarse, no es muy diferente a la de acá. "Ojalá –me dijo un tachero ayer- entremos a Siria y se meta Irán. Así tenemos la excusa perfecta para borrarlos del mapa”.
—Pero sería una Solución Final, le dije.
—Ya estás comparando esto con términos negativos. Hablo de borrar un territorio lleno de mierda. Haciendo eso vas a persuadir de forma definitiva. Y vas a decir: “Alguna vez hubo un lugar llamado Beirut”."
*Corrección: Me dicen que Rasha no es argentina (quévahacé, lo intenté). Sus mails son reenviados y traducidos del inglés al castellano. Sigo pensando que su material es un lujo.

martes, julio 18, 2006

12 años de la AMIA

Hoy se conmemoran 12 años por el atentado a la AMIA, un recordatorio del terror y paralelamente de la impunidad que ha reinado en la Argentina durante tanto tiempo. Tan lento y torpe ha sido el proceso, que una futura averiguación de la verdad posiblemente encuentre a las acciones penales ya prescriptos. Semejante desmanejo insulta la pretensión de justicia de los familiares, de su comunidad, y de su país. Dada la repercusión internacional del caso, es frente a otros paises, particularmente Israel, que se ha mostrado patente nuestra incapacidad, e incluso falta de voluntad para asignar responsabilidades.
Hoy, con una escalada de violencia en medio oriente, la comunidad judía pide al gobierno argentino que mediante la cancillería haga una pronunciación en contra del grupo sospechado de perpetrar el atentado en la AMIA, responsable de disparar cohetes contra poblaciones civiles en el norte de Israel. Este se pedido se exige en la forma de "apoyo a Israel".
La cancillería tendrá que tener suficiete cautela como para dejar en claro su condena frente al terrorismo libanés, sin avalar los excesos provocados por los militares israelíes al combatirlo. Como la diplomacia argentina recuerda un largo historial de desaciertos, y como el gobierno actual en esta materia no es la excepción, no debería sorprendernos una manifestación solidaria de alguno de los dos paises que olvide por completo el sufrimiento de la población civil en ambos lados.
Desde aquí, hago votos por el reestablecimiento de la paz en medio oriente, y una mayor celeridad en la investigación de la conexión internacional por el atentado a la AMIA.

lunes, julio 17, 2006

¿Se puede leer el conflicto desde un punto de vista liberal?

En el artículo de ayer Vargas Llosa dio muestras de que no por ser de derecha (sea liberal o conservadora), y más aún, amigo de Israel, debe apoyarse incondicionalmente todas sus políticas. Parece que entre la derecha solo se ven dos tipos de reacción al conflicto: apoyo total, o silencio. Se comprueba en la Redliberal, (latinoamericana también) donde en cada blog hay efusivas manifestaciones en favor de Israel, o bien ni una palabra al respecto. En los blogs españoles se arman discusiones en el espacio de comentarios, pero sólo a partir de gente de afuera que se presenta contraria a Israel como también al liberalismo. Y es que para ver las cosas contadas sin compromiso a Israel tuve que meterme en páginas que honestamente me desagradan, como rebelión.org y página12. De hecho, el que me envió el artículo de Vargas Llosa es un comunista. Esta gente resulta demasiado indulgente con los terroristas y es propensa a elucidar maquinaciones que pensé habían sido enterradas con el nazismo, o más recientemente con el comunismo. Además aprovechan la oportunidad para ventilar antisemitismo, ora antiamericanismo, cuando no directa apología al accionar terrorista.
Entre este antinomia, y ya lejos de la izquierda, encontré, no obstante, en el blog de Diego una opinión muy mesurada, inicio de la discusión más extensa en ese espacio hasta ahora.
La gente de Lew Rockwell (presidente del Instituto Mises), aunque prefiera, como gran parte de la redliberal, no cubrir los eventos, a diferencia de ésta, cuando lo hace no presta su apoyo incondicional. Muy por el contrario, se reconoce que el problema es más complejo, y varias partes hacen su aporte al caldero, incluído EEUU, cuyo belicismo (en ascenso con los neoconservadores) sólo ha desestabilizado más a la región. Eric Margoris traza el panorama, en un conato de ver la "whole story". Sintéticamente:
All parties involved are to blame for this frightful mess: The Palestinians and Hezbollah for provoking Israel, and Israel for its continuing brutal repression of Palestinians and assassinating their leaders. But most at blame is the Bush administration whose catastrophically misguided Mideast policies have fed this crisis.

Otro que prueba que es posible analizar el conflicto desde el punto de vista liberal sin comprometerse en favorecer dogmáticamente a una parte.

domingo, julio 16, 2006

Vargas Llosa e Israel

Esta semana nos estuvimos dando duro en el blog de Luisito (con ecos en el blog de Diego) por un tema que normalmente no trato aquí. Voy a postear un artículo de Vargas Llosa que salió hoy en El Pais, en donde muestra sensaciones similares a las que sentí yo en estos debates (A el por criticar la política israelí lo llaman comunista, antisemita, y demás, a mi sólo me llaman judeófobo). Otra diferencia es que el se considera "amigo de Israel". Yo, como he dicho alguna vez, ajeno a la cuestión, no me considero amigo, pero tampoco enemigo.
Este artículo no es ni pro ni anti; es ecuánime. Difícil exigencia para algunos bloggers. Como hace Clarin, voy a poner resaltar con negrita algunas partes salientes.

El País
16 Julio 2006

Israel y los matices

MARIO VARGAS LLOSA



Illan Pappe, historiador revisionista israelí, procede de una familia de judíos alemanes de sólidas credenciales liberales, y él mismo fue educado dentro de esta corriente de pensamiento que defiende la sociedad abierta, el mercado, al individuo contra el Estado y opone al colectivismo -la definición del ciudadano por su pertenencia a una clase social, una raza, una cultura o una religión- la soberanía individual. Hace unos días le oí contar que, cuando empezó a tomar distancias contra el sionismo, doctrina que sustenta la creación y la naturaleza del Estado de Israel, pensó que su evolución política estaba dentro de la ortodoxia liberal y que cuestionar la ideología sionista era, además de otras cosas, dar una batalla contra el colectivismo. Pero no encontró en su país partido o movimiento político liberal donde encajaran sus ideas, pues la inmensa mayoría de los liberales israelíes eran sionistas. Esto lo fue acercando a quienes, por doctrina, eran sus naturales adversarios políticos, los comunistas, con quienes discrepaba en todo lo demás, pero coincidía en su posición crítica del sionismo. Y eso hace que desde entonces, se quejaba, los amantes de la simplificación y enemigos de los matices, lo cataloguen de "comunista".

La abolición de los matices facilita mucho las cosas a la hora de juzgar a un ser humano, analizar una situación política, un problema social, un hecho de cultura, y permite dar rienda suelta a las filias y a las fobias personales sin censuras y sin el menor remordimiento. Pero es, también, la mejor manera de reemplazar las ideas por los estereotipos, el conocimiento racional por la pasión y el instinto, y de malentender trágicamente el mundo en que vivimos. Hay ciertos conflictos que, por la violencia y los antagonismos que suscitan, conducen casi irresistiblemente a quienes los viven o siguen de cerca a liquidar los matices a fin de promover mejor sus tesis y, sobre todo, desbaratar las de sus adversarios.

Quiero ilustrar con un ejemplo personal lo que trato de decir. La Fundación Internacional para la Libertad organizó hace unos días, en Madrid, un encuentro entre intelectuales judíos y árabes, en el cual, en una de sus intervenciones, el periodista Gideon Levy, crítico severo del Gobierno de su país, dijo que él militaba contra la ocupación de Cisjordania porque no quería sentirse avergonzado de ser israelí. Yo, por mi parte, al clausurar el evento, parafraseando a Levy, dije que mis críticas a la política con los palestinos de los dos últimos gobiernos de ese país se debían a que tampoco quería sentirme avergonzado de ser amigo de Israel. Dos días después, el diario israelí Haaretz publicaba una crónica del propio Gideon Levy sobre el encuentro madrileño, bastante exacta, pero con un título que, al cambiar el matiz, me hacía decir algo que yo no había dicho: "Vargas Llosa tiene vergüenza de ser amigo de Israel".

El diario recibió 199 cartas de lectores israelíes indignados, que publicó en su blog. Las he ojeado con cierta estupefacción, pese a que ellas no hacen más que confirmar algo que, desde que empecé a pensar por mi propia cuenta en cuestiones políticas hace cuarenta años, ya sé de sobra: lo fácil que es tergiversar, caricaturizar o desacreditar a quien disiente, o parece disentir, de nuestras convicciones dogmáticas. Lo curioso es que casi todas las cartas me llaman "comunista", "ultra izquierdista", "castrista", "otro Saramago", "antisemita", y, una de ellas, la más imaginativa, se pregunta: "¿Qué se puede esperar de alguien que sube a los escenarios con la conocida actriz estalinista Aitana Sánchez Gijón y que escribe en EL PAÍS, el periódico más izquierdista de toda Europa?". Bueno, bueno. Mis vociferantes objetores no parecen sospechar siquiera que de lo que yo suelo ser acusado más bien, en España y en América Latina, es de neo-con, de ultra liberal, de pro americano y otras lindezas por el estilo por atacar a Fidel Castro, a Hugo Chávez y criticar con frecuencia el fariseísmo y el oportunismo de los intelectuales de izquierda.

En realidad, una de las cosas que soy, o, mejor dicho, trato de ser en la vida, es un leal amigo de Israel. Muchas veces he escrito que visitar ese país hace treinta y pico de años fue una de las experiencias más emocionantes que he tenido y que sigo creyendo que construir un país moderno, en medio del desierto, de lineamientos democráticos, con gentes provenientes de culturas, lenguas, costumbres tan distintas, y rodeado de enemigos, fue una gesta extraordinaria, de enorme idealismo y sacrificio, un modelo para los países como el mío, o los demás países latinoamericanos o africanos, que, con muchos más recursos que Israel, no consiguen todavía salir del subdesarrollo. Es verdad que Israel en el curso de su breve historia ha recibido mucha ayuda exterior. Pero ¿no la han recibido también muchos otros, que la han desaprovechado, derrochado o simplemente saqueado?

Para mí, el derecho a existir de Israel no se sustenta en la Biblia, ni en una historia que se interrumpió hace miles de años, sino en la gestación del Israel moderno por pioneros y refugiados que, luchando por la supervivencia, demostraron que no son las leyes de la historia las que hacen a los hombres, sino éstos, con su voluntad, su trabajo y sus sueños los que le marcan a aquélla unas pautas y una dirección. Ningún país existía allí, en esa miserable provincia del imperio otomano, cuando nació Israel, cuya existencia fue luego legitimada por las Naciones Unidas y el reconocimiento de la mayoría de países del mundo.

Ahora bien, para que Israel tenga un porvenir seguro y sea por fin un país "normal", aceptado por sus vecinos, debe encontrar un modo de coexistencia con los palestinos. Y contra esta coexistencia conspira esa ocupación de Cisjordania que se prolonga indefinidamente y que ha convertido a Israel en un país colonial, lo que ha crispado de manera indecible sus relaciones con los palestinos. Las condiciones en que éstos han vivido, en Gaza, y viven todavía dentro de los territorios ocupados, sobre todo en los campos de refugiados, son inaceptables, indignos de un país civilizado y democrático. Lo afirmo porque lo he visto con mis ojos. Los amigos de Israel tenemos la obligación de decirlo en alta voz y censurar a sus gobernantes por practicar en esos territorios una política de intimidación, de acoso y de asfixia que ofende las más elementales nociones de humanidad y de moral. Y, también, de condenar sus reacciones desproporcionadas a los actos terroristas, como la actual, que, a raíz del secuestro criminal de un soldado israelí por militantes palestinos, ha causado ya decenas de muertos civiles inocentes en Gaza y amenaza con resucitar la guerra con el Líbano.

Esto no significa, en modo alguno, justificar las acciones criminales de los terroristas de Hamás o la Jihad Islámica o de los otros grupúsculos armados que operan por la libre. Pero sí reconocer que detrás de estas acciones injustificables y crueles -las bombas de los suicidas, los ataques ciegos a la población civil, los secuestros, etcétera- hay un pueblo desesperado al que la desesperación empuja cada vez más a escuchar no la voz de los moderados y razonables sino la de los fanáticos y a creer, estúpidamente, que el fin del conflicto no está en la negociación sino en la punta del fusil o la mecha de la bomba.


La superioridad de Israel sobre sus enemigos en el Medio Oriente fue política y moral antes que la de sus cañones, sus aviones y su modernísimo Ejército. Pero, debido a su extraordinario poderío, algo que suele volver a los países arrogantes, la está perdiendo, y eso lleva a algunos de sus dirigentes, como creía Ariel Sharon, a pensar que la solución del conflicto con los palestinos puede ser un diktat, una fórmula unilateral impuesta por la fuerza. Eso es una ingenuidad que sólo prolongará indefinidamente el sufrimiento y la guerra en toda la región.

Mi amigo israelí David Mandel (¿o debo decir ahora ex amigo, ya que me he vendido a los palestinos?) me conmina en una carta abierta a que devuelva el premio Jerusalén que recibí en 1995. Se trata de un premio más bien simbólico, pero que a mí me llena de orgullo, y no voy a renunciar a él, porque, aunque David no pueda entenderlo, lo que yo hago y escribo sobre Israel no tiene otro objetivo que seguir siendo digno de esa hermosa distinción, que me fue concedida por mi compromiso con la democracia y la libertad. Para mí, mi adhesión a Israel es inseparable de aquel compromiso, como es el caso de tantos israelíes que, a la manera de Illan Pappe, Gideon Levy, Amira Hass o Meir Margalit, pero sin duda de manera más radical que yo, denuncian las políticas de su Gobierno con los palestinos y plantean alternativas.

Es verdad que ellos representan una minoría, ese matiz que los adoradores de verdades dogmáticas desprecian. Ni siquiera sé si yo estoy de acuerdo en todas las posiciones que ellos defienden. Probablemente, no. Creo, por ejemplo, que el sionismo tiene unas razones que no pueden descartarse de manera abstracta, prescindiendo de un contexto histórico preciso. Pero que ellos, y otros muchos como ellos, vayan contra la corriente y sean capaces de oponerse de manera tan resuelta a lo que les parecen políticas equivocadas, contraproducentes o brutales, y que puedan hacerlo sin ser perseguidos, encarcelados, o liquidados, como ocurriría -ay- entre casi todos los otros países de la región, es una de las realidades que todavía mantiene viva mi esperanza de que haya un cambio en Israel, y, otra vez, la negociación sea posible, y pueda llegarse a un acuerdo razonable que ponga fin a esa infinita hemorragia de dolor y de sangre.

El encuentro madrileño de judíos y árabes fue asimétrico, porque cerca de diez palestinos que habían aceptado nuestra invitación no pudieron venir, y porque algunos israelíes, como Amos Oz y David Grossman, cuyas voces queríamos escuchar, tampoco lo hicieron. Pero no fue inútil: una gota de agua en el desierto es mejor que ninguna. Hubo, por ejemplo, exposiciones magníficas y no del todo irreconciliables, de Shlomo Ben Ami y de Yasser Abed Rabbo, que participaron en las negociaciones de Camp David. Trataré de seguir convocando estos diálogos, invitando no sólo a quienes hablan por la mayoría, sino también por las pequeñas minorías, esos matices olvidables en los que, sin embargo, muy a menudo se agazapa la verdad.


© Mario Vargas Llosa, 2006.
© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Diario El País, SL, 2006.

sábado, julio 15, 2006

Fuentes del derecho

Les recomiendo ver este video de la conferencia del peruano Enrique Ghersi sobre su tesis de "El carácter competitivo de las Fuentes del Derecho". La tesis es muy atractiva, pero lo brillante en sí es toda la conferencia, en donde habla de varios temas, y hacia el final de la misma recuerda la discusión que tuvo Alberdi con Velez Sarsfield con motivo de la codificación.
El video lo encontramos en Orden natural

Por qué no prende el fútbol en EEUU

Relevo la pregunta que se hacen tantos periodistas deportivos norteamericanos. Aquí un enfoque interesante: EEUU se ha aislado del mundo con sus deportes, en tanto seguidores y jugadores de fútbol, cricket (?) y Rugby, cuya actividad no se extingue en la frontera más cercana, están en constante interacción a nivel global.

viernes, julio 14, 2006

Buenos Aires y Argentina, para Guy Sorman

Terminé de leer La singularidad francesa, (1995) de Guy Sorman, donde como en otras obras, el autor habla de todo, razón por la que podríamos definirlo como polígrafo antes bien que ensayista. Como viajero que es, uno de los temas recurrentes tratados por su pluma son los lugares y los lugareños.
En esta fracción que selecciono, habla de Argentina, encabezando el subtítulo con una denominación para nuestra capital como "El Nueva York austral" (p. 195)
"Después de unas horas de haber llegado de Paris, extenuado, me contagia el ritmo porteño. Los argentinos piensan más rápido que los europeos, hablan más fuerte, no duermen jamás y cenan a medianoche. Del aeropuerto me condujeron directamente a los pies de la estatua del general San Martín (los argentinos son aficionados a las estatuas y los caballos), para depositar un ramo azul y blanco. Una vez depositada mi corona, un conjunto local entona una ópera italiana de género menor; la melodía es agradable, no muy inspiradora, y demasiado extensa. Por la expresión severa de mis acompañantes, adivino que se trata del himno nacional. En Buenos Aires no se bromea con lo nacional, sobre todo porque nadie sabe definirlo.
Un chiste local dice que los argentinos se consideran ingleses que viven en París. En realidad, el porteño es una mezcla de judío ruso con napolitano.
Los negros, antaño numerosos, desaparecieron a fines del siglo pasado, diezmados por la fiebre amarilla y las guerras contra Bolivia y Paraguay; pero, si he de creer a Alfredo Arias, dejaron el tango como legado: el tango, nacido del encuentro en el puerto de Buenos Aires entre un virtuoso del tam-tam africano y un violinista judío.
Así, todo porteño pasa la mayor parte del tiempo cuestionando su identidad, para delicia y fortuna de los psicoanalistas, que son más numerosos en Buenos Aires que en Nueva York. Este deseo de reconocimiento por parte de los otros define la identidad argentina por su negativo; este pueblo tan diverso sólo se reconoce único en un espejo europeo. Los argentinos exigen que se les quiera, pero retribuyen con mucho. Se sabe que son el mejor público del mundo; cualquier cantante francés abandonado por su auditorio sabe que allá encontará una multitud para aclamarlo. ¿Dónde se puede llenar una sala de cine de tres mil butacas, pronunciar una conferencia sobre el libearlismo durante dos horas, recibir una ovación y ser reinvitado el año siguiente? Sólo me ha sucedido en Buenos Aires."

martes, julio 11, 2006

Poseidon

Hace poco me puse al día y vi algunas películas recientes. La que criticaré aquí es Poseidón, de 2006.
Con un presupuesto de 160 millones de dólares, ya ha recuperado lo invertido.
Producto del cine-catástrofe, las apacibles escenas iniciales, contrastan con una crisis permanente una vez ocurrido el siniestro. Mostrando circunstancias críticas, Poseidón llena la pantalla de acción y efectos especiales. En el interior de la embarcación discurre una historia algo lineal, en la que un grupo de sobrevivientes a la vuelta de campana trata de salir hacia arriba (arriba y abajo en este film son términos más relativos que nunca). Caminando por los techos (no al estilo del hombre araña) escalan una serie de impedimentos físicos
propios del desastre que pone su vida en jaque. El desarrollo de la película prácticamente deviene en una sucesión de intrigantes puzzles, a resolver con la mayor de la hombría y sagacidad, sumado al necesario aporte de suerte. Cada etapa pone a prueba a los cada vez menos sobrevivientes, dándoles sólo un momento más de vida, pues conforme ellos suben en dirección a la superficie, el agua también lo hace. El film logra ponerlo a uno ahí, así que aún conociendo nuestras limitaciones para demostrar semejante heroicidad, vivimos la angustia de los protagonistas como si fuera el cine el que se inunda. La fuente del sufrimiento reconoce una idea subyacente: Todos sabemos que nos moriremos algún día, pero saber cuándo será, sobre todo cuando este plazo se trata de unos pocos minutos, es un dato intolerable. No todos responden a la crisis de igual manera, y la película nos permite catalogar dos grupos con distintas actitudes. Están los que se quedan en el lugar esperando a ser rescatados, creyendo que por estar la salida más allá de sus posibilidades, deben resignarse a ser socorridos. Otro grupo, mucho más reducido, y afortunadamente no tan lesionado por el impacto inicial, a la vez que claramente movilizado por el deseo de vivir (paradójicamente este ánimo le toca a un personaje que minutos antes quería suicidarse), trata de emerger. Como los barcos generalmente no tienen accesos debajo de su línea de flotación -en este mundo del revés, la única que temporalmente da a la superficie-, los protagonistas se ven en la obligación de idear apresuradamente un plan. Un joven aventurero, casualmente asesorado en el momento por un viejo arquitecto naval, propone salir por la hélice (!). Clara la meta, los medios para llegar a ella se van ajustando constantemente a las circunstancias. Escena a escena van surgiendo aporías aparentemente insuperables, que se resuelven según la división de tareas y la asignación de roles a los sobrevivientes según sus características o experiencia previa. Por ejemplo, uno de los personajes es bombero retirado, así que entre tanta devastación podrá hacer aportes útiles. El joven aventurero que ya mencionamos estuvo varios años en la marina a bordo de submarinos, de modo que conoce el funcionamiento del sistema de lastres que les permitirá avanzar inundando secciones para habilitar el acceso a otras. Las características personales pueden ser igual de útiles. En una parte, la expedición queda atrapada en un tubo de ventilación. El niño, de manos pequeñas, consigue pasarlas por una rendija para desatornillarla, ayudándose con un crucifijo portado por una inmigrante latinoamericana, probablemente la única católica entre los presentes. Así es que muchas veces por mero acaso consiguen sobrevivir un rato más, ya que literalmente se les sube el agua al cuello. Pese a ser una película típicamente hollywoodense, no hay un villano. Pero sí hay un personaje tan pedante como para que nadie lo soporte. En una película con la muerte al acecho, para el guionista no es difícil despacharlo, casi merecidamente. A falta de buenos y malos, hay simpáticos y antipáticos. Estos últimos no duran hasta el final.
La capacidad que tiene la producción de mostrar desafíos y resoluciones audaces, la hacen merecedora de un puntaje propio de una película entretenida.

Por ello me permito calificarla con 7/10.

Mención incómoda: Quien haya estado en un crucero sabrá que en las paredes suelen abundar mapas de la embarcación. Ciertamente los hay en el Poseidón, pero llamativamente instalados al revés, puesto que al dar el barco la vuelta campana, los mapas quedan enteramente legibles al ocasional accidentado, que no deberá girar la cabeza para leerlos.