miércoles, mayo 03, 2006

Incidentes en medicina en clave bélica

Anoche veía los flashes del tumulto en la facultad de medicina. Los militantes estudiantiles (en adelante zurdos) instalados puertas para adentro, y afuera los sectores no docentes sindicales (en adelante NoDo) tratando de entrar en el fortín.
Algún que otro zurdo quedaba entre medio y ligaba como es propio de toda situación confusa. Más grave fue que le dieran a un zurdo con alevosía, como descargando en él la bronca por no poder ingresar al bien defendido predio. Y es que los zurdos la hicieron muy bien. Llegaron primero, fortificaron la zona más defendible y lograron cancelar la sesión. Con todo, su bastión no era inexpugnable y debe atribuirse a quienes se oponían a ellos la falta de organización suficiente como para acometer exitosamente a la empresa de desalojarlos. No toca hablar de la policía, que directamente no se apresentó.
Los patoteros zurdos tal vez no contaron con que su enemigo también tiene patotas, y éste acudiría al mismo medio que ellos si de extremar el conflicto se trata. Los NoDo carecieron de decisión y organización para revertir la desventajosa circunstancia de tener que atacar. Fueron a reconocer el terreno y evaluar la posibilidad de que los zurdos desistan a través del mero prepoteo, pero como en todo conflicto ya desatado donde una parte no está dispuesta al diálogo, no fue suficiente. El tiempo estaba en contra de los NoDo; tendría que ser muy decisiva y rápida su victoria como para persuadir a los asambleístas a que entren a esa zona de guerra y voten.
La parte quizás más dificil era el ingreso, por cuanto involucraba un sitio, y este concepto es por definición incompatible con el apremio que pueda tener la parte atacante. Además, poner sitio requiere un mínimo de organización y preparación: elaborar una rutina, definir roles, traer material de asedio, etc. Es difícil que en el calor de la contienda afloren espontáneamente estructuras tan organizadas como aquellas preconcebidas. Me viene a la mente la ocasión en que los trabas y zurdos asediaron la legislatura, y para derribar el portón se prevalieron de fuego y de un cartel de no estacionar como ariete. La defensa interpuesta, sucedánea de un tardío operativo policial en los alrededores, consistió en un fuerte chorro de agua que privó a los asaltantes ir más allá.
En medicina los NoDo no pudieron si quiera improvizar un ariete, ni encender una hoguera en el portón, ni asediar la puerta lateral. Una pena que si fueron con vocación de entrar por la fuerza, no se lo procuraran los medios necesarios para hacerlo. No se lo propusieron. Como dije, la parte más difícil era ingresar. Una vez abierto el acceso, los zurdos adentro probablemente se habrían rendido rápidamente, dado que éstos juegan con la amenaza. Era una carrera contrarreloj; demorar el desalojo corría siempre en favor de dilatar la asamblea.
Conclusión: El que va a pelear, tiene que saber a dónde va y qué va a plantear. Cualquier ejercicio de fuerza fuera de eso (como la golpiza al zurdo) es innecesario.
Los zurdos ganaron por su mejor organización, ocupando la plaza cuando muchos contaban con que no podrían hacerlo. La escaramuza de ayer nos muestra importantes lecciones.

2 comentarios:

Gustavo Arballo dijo...

Buenísimo el comentario de poliorcética aplicada. ¿Tenías esa palabra, no?

MarcosKtulu dijo...

No, la verdad que como dice un amigo, me "agitaste". Hasta tuve que ir a buscar la definición al wikipedia en portugues.
Lo más loco que me pasó buscando palabras hace poco, fue ayer que leí "preces" y recurrí al diccionario por "prez", suponiendo que era su singular. Nada mas alejado de la verdad, prez y preces son 2 cosas totalmente distintas.