martes, mayo 30, 2006

Novelas históricas

Bajo el paño de La Nación empezará a salir una colección de novelas históricas que, sin haber leído, me despiertan curiosidad.
Me gustaría que los lectores recomienden alguna obra en especial, incluída en el programa de salidas al ritmo de 1 por semana. Marco con una * las que estoy inclinado a comprar por ahora. Un (?) corresponde a serias dudas, más parecido a un may be.

El nombre de la rosa, Umberto Eco (?)
Capitán de mar y guerra, Patrick O'Brian
Carlomagno, Harold Lamb *
Ben Hur, Lewis Wallace
Troya, Gisbert Haefs (?)
La taza de oro, John Steinbeck *
Akenanton, Naguib Mahfuz (?)
Alejandro Magno I, Gisbert Haefs *
Alejandro Magno II, Gisbert Haefs *
La ciudad escarlata, Hella Haase (?)
Anibal, Gisbert Haefs *
Memorias de Agripina, Pierre Grimal

4 comentarios:

Louis Cyphre dijo...

Me gustó El Nombre de la Rosa; No leí Cup of Gold, pero me gusta John Steinbeck.

Sergio Flores dijo...

Marcos, también te recomiendo "El nombre de la rosa," aunque puede que la crítica oportunista de Eco a ciertos excesos de la Iglesia medieval no te agraden. Lo peor de la novela es su tratamiento del inquisidor Bernardo Gui, al caricaturizarlo como un monigote fanático y vengativo, siendo que el historiador más respetado de la Inquisición, Henry Charles Lea, en su volumen The Inquisition in the Middle Ages (abridged edition), comenta que Gui era concienzudo, honesto y, en varias ocasiones, documentadas todas, desestimó cargos de hechicería y otros, por considerarlos sin mérito, o motivados por celos, envidia, o codicia de parte del denunciante. Lea no era católico y no admiraba a la Inquisición, por lo que su juicio balanceado de Gui me parece justo.

De la lista que provees, no puedo recomendarte ninguno más, porque no los he leído. Pero puedo recomendar los que sí he leído. Casi todos son en inglés y no sé si haya traducción al castellano:
IRONFIRE, de David Ball. El sitio turco a Malta y la heroica lucha de los malteses y los Caballeros Hospitalarios.

LAS PIADOSAS, de Federico Andahazi. Lord Byron, Polidori, y el origen de la novela gótica, según su imaginativo autor.

EL ANATOMISTA de Federico Andahazi. Mateo Colombo y el descubrimiento del clítoris :) :)

BLOOD FEUDS & BLOOD VENGEANCE editada por Jerry Pournelle; varios autores. El mito de Edipo y su maldición en un par de novelas de ciencia ficción surgidas de una serie de relatos escritos por varios autores. Funciona sorprendentemente bien, a pesar de ciertas falencias técnicas.

THE SUNNE IN SPLENDOUR de Sharon Kay Penman. El libro que llevó al público en general la idea, que yo comparto, de que el rey Richard III no era el monstruo que Shakespeare creó. Extraordinaria.

EL TALISMAN de Sir Walter Scott. ¿Quieres saber de dónde surgió la idea de que Saladino era justo, compasivo, casi un santo, y de que los Templarios y Cruzados en general eran malos? De esta novela, una de las peorcitas de Scott, pero útil para entender cómo de la nada se pueden crear mitos.

IVANHOE de Sir Walter Scott. Como historia no es mucho, pero aún es apasionante.

EL MAESTRO DE ESGRIMA de Arturo Pérez-Reverte. España poco antes de la caída de la reina y el gobierno de Juan Prim. Intriga, asesinatos, crueldad, y un hombre de principios y entereza.

THE RAIN MAIDEN de Jill M. Phillips. Isabel, de 12 años, se casa con el rey Felipe-Augusto de Francia en el siglo XII. Ella descendía de los Carolingios, y el rey de los advenedizos Capetos. Catre y Corte en el medioevo francés.

Si quieres te recomiendo más libros en otro post. Si no, ojalá que éste te sea útil. Tal vez podrías explorar la posibilidad de leer algunos libros viejos que son muy buenos y, en la edición correcta, nada difíciles, como Beowulf, El Decamerón, Los Cuentos de Canterbury, El Infierno, Gilgamesh, Las Memorias de Casanova, Los Viajes de Gulliver, La Celestina, etc.

Buena suerte con la lectura y la escuela.

MarcosKtulu dijo...

Sergio, gracias por el completo panorama. Veo que sos un apasionado lector, por otra parte no limitado exclusivamente al castellano ni a su literatura.
No tenía presente que el mito de Saladino como un hombre bondadoso había sido creación de Scott; pensé que los árabes se les habían adelantado. Otro tema controvertido en esas cruzadas es la correlación de fuerzas. Parece que quien tenía menor número de combatientes era más digno en la lucha.
Finalmente, he empezado a leer El nombre de la rosa y debo decir que por el momento me gusta. Ahora tengo que cortar la intriga para abocarme a otras lecturas exigidas, pero en cuanto cuente con tiempo de seguro volveré.

Sergio Flores dijo...

Marcos, fui un poco injusto con Sir Walter Scott (después de todo, su novela THE HEART OF MIDLOTHIAN es excelente). Él no creó el mito de Saladino como un casi-santo musulmán. Los cronistas de las cruzadas, en especial los que alabaron a Richard I, llamado "Corazón de León," se encargaron de inflar a Saladino para poder explicar el fracaso del rey en tomar Jerusalén: mientras más magnífico el enemigo, más valioso el triunfo o más excusable la derrota. Además, Richard había derrotado a Saladino en Arsuf, pero cuando volvió a Europa lo apresó el duque Leopoldo de Austria por intrigas del rey de Francia, Felipe Augusto. Era importante resaltar a los amigos y enemigos de Richard cuán diferente eran estos "reyes cristianos" que ni pelearon con Richard en Tierra Santa, y el "infiel, pero verdaderamente noble" Saladino. Las Relaciones Públicas de Richard han sido tan buenas que por siglos los ingleses lo consideraron uno de sus mejores reyes, cuando jamás aprendió el idioma, nunca pasó más que unos meses en Inglaterra, y no hizo nada por su pueblo (porque no lo consideró nunca "su" pueblo: Richard era francés [normando]). Y así se gana una tremenda estatua frente a Westminster. Si Richard o sus adeptos alabaron a Saladino, Saladino "debe" ser tan bueno como lo pintan.

La correlación de fuerzas tuvo importancia sólo para los poetas de ambos lados. La Edad Media, y las Cruzadas en general, fueron épocas brutales en donde ganar SI lo era todo. En Hattin, cuando Saladino aplastó a los cruzados, gozaba de amplia superioridad numérica. Si se ganaba con más hombres, bueno. Si se ganaba con menos, bueno. Los poetas después se encargarían de cantar las respectivas alabanzas.

Saladino fue ignorado por los árabes (él era kurdo) después de su muerte. Su estatus de ícono del mundo árabe/musulmán lo alcanzó en el siglo XIX, cuando el imperio turco otomano decaía vertiginosamente, los griegos ganaban su independencia, y los europeos dictaban términos (y a veces regían) de Marruecos a Irak. Ahí los locales recordaron a ese líder de antaño que les había ganado a los "francos," y a quien los francos obviamente admiraban. Pero eso de ser tan absolutamente caballeroso es puro cuento: las ciudades sitiadas eran saqueadas, los hombres vendidos como esclavos, las mujeres y niños a los harenes; la población restante veía la luz y se convertía al islam, o sufría las consecuencias; las decapitaciones y empalamientos estaban a la orden del día (así pacificó Saladino a Egypto, que era musulmán); las mutilaciones eran comunes por delitos leves. Saladino fue gentil con quienes consideraba de su altura, como Richard. Pero su "caballerosidad" tiene tanto de verdad como la de aquel rey-héroe que Shakespeare mitificó, Enrique (Henry) V. Estos eran hombres que no sólo reinaban, sino que luchaban y guerreaban cotidianamente. Ni el respeto de la tropa, ni el temor del enemigo se ganaban con actos de gentileza.Con poquísimas excepciones, los líderes medievales eran hombres brutales, violentos, crueles, y caprichosos. Algunos han tenido mejor propaganda que otros, pero todos fueron hombres de sus tiempos.

Espero que leas alguno de los libros que recomendé, aparte de EL NOMBRE DE LA ROSA, y me cuentas qué te pareció.
Saludos.