viernes, junio 23, 2006

Promocioné penal

Después de un año de cursada, finalmente promocioné derecho penal. La alegría es doble, por el grato acontecimiento de aprobar, como por ser también el dia donde empiezan mis vacaciones. Esta vez no me anoté en curso de invierno, así que hasta agosto no voy a ser exigido más que por el mundial y alguna lectura amena (tengo pendiente El nombre de la rosa, Carlomagno, y varios más).
Me despido hoy como abogado "tan penalista como cualquier abogado que no siguió la orientación en penal"
y mañana...Vamos vamos, Argentina, vamos a vamos, a ganar, que esta banda (porque algunos boludos dicen barra?) etc.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya distes un paso importante

Aunq lo jodido ... esta x empezar /gg

Mañana se vera si haces festejo doble , bah yo triple gozando al muerto de Franco q contra Argentina va jugar bien achicadito :)

Saludos , La Napia de Gerardo

Marta Salazar dijo...

Felicitaciones!

Javier Madrid dijo...

Weno , ganaron , pero cada vez se les pone más dificil .saludos

Dieguistico! dijo...

Felicitaciones colega penalista!!!
Ahora que ya está versado en cuestiones que hacen al derecho punitivo, y tomando en cuenta las normas vigentes... ¿que pena mereció Heinze por la patada descalificadora al jugador mejicano?
¿Por qué recibió una pena atenuada? ¿Existió alguna causa de inculpabilidad, exclusión de la antijuridicidad o alguna excusa absolutoria? ¿Fue simplemente un error del juez?

MarcosKtulu dijo...

Dr Goldman, como "tan penalista como la mayoría de los abogados", me siento tentado a decir que lo de Heinze fue un estado de necesidad justificante (provocar un mal menor para evitar uno mayor - de Argentina-) pero siendo esa situación provocada por él, tal figura no resiste el menor análisis.
Por eso, y como Zaffaroniano chicanero, me veo en la necesidad de embarrar la cancha en el estrato de la culpabilidad. Ahí diría que incurre en un error de prohibición, concretamente en creer que se encontraba fácticamente amparado por una causa de justificación radicada en considerar a Ayala como último hombre.
Por ende, al encontrarse en un estado de necesidad exculpante, justo es disminuir la pena.

Estoy notando mucho como juega lo subjetivo a la hora de penalizar en el futbol. Una mano muchas veces no es tal faltando la intención, y las patadas modulan la sanción según hayan sido con intención de ir a la pelota, o a la pierna. Caerse en el area rival con intención de simular es merecedor de amarilla, pero caerse por un tropezón no, y menos caerse por ser tirado. La verdad veo poco estpacio para la responsabilidad objetiva, aunque el otro dia se vio un claro caso: Crespo quedo habilitado tras un pase y el juez de linea cobró Orsai. Crespo, sin oir el pitido siguió la jugada y fue amonestado, pero esto nuevamente más que al aspecto subjetivo del dolo iría a la culpabilidad. Da para desarrollar este tema.