jueves, enero 25, 2007

La revolución bolivariana

Garcia Hamilton sobre Bolívar. El tipo quería unificar todo con él como dictador vitalicio. Que diferencia con San Martín.

7 comentarios:

Dieguistico! dijo...

Ojo que la opinión de Garcia Hamilton sobre San Martín tampoco es muy buena. Según cuenta, a medida que fue estudiando su vida medio que le fue generando odio. Según sus investigaciones, el "Padre de la Patria" era un mercenario, corrupto (se afanó unos dineros para comprar unas fragatas que le había confiado el gobierno chileno que terminaron misteriosamente en unas cuentas en Londres a su nombre), megalómano y autoritario. Si podés leer "Por qué crecen los países" es muy interesante la historia de cómo se construyó el mito de San Martín por parte del nacionalismo militarista, porque al principio no era considerado un procer sino más bien un traidor, mientras que los auténticos "padres de la patria" eran Belgrano y Rivadavia.

Iván dijo...

Diego, ese libro García Hamilton es muy bueno, realmente muestra por qué un país creció y otro no.

Y el respeto al Derecho y la ley fueron prácticamente claves en eso.

MarcosKtulu dijo...

Tengo que cuidarme más con esto de hacer posts de 2 renglones porque requieren que después posteen bastante más para rectificarlos.
No quise decir que San Martin era la eticidad encarnada, pero cuando se lo compara con Bolívar da la impresión que al "Padre de la patria", lo que le sobra de venal, le falta en ambición personal de poder. Se podría haber quedado de este lado de la cordillera y con el ejército bajo su mando decidir la política interna de las provincias unidas, o después de cruzar los Andes se podría haber quedado como dictador supremo de Chile cuando le ofrecieron el cargo con moño y se lo cedió a O´Higgins (que medía 1,48, como Danny de Vitto), y finalmente se podría haber quedado en Peru como protector más del año y medio en que estuvo. Posiblemente no retuvo el poder porque no pudo. En los primeros años de independencia Argentina, Chile y Peru fueron ingobernables (algo así como diciembre de 2001). Bolivar debía querer acabar con todo eso de un saque y para todo el continente pensando que bajo su puño -siempre que fuera sólo el suyo y de forma vitalicia- iba a acabar la discordia, mientras que San Martin siempre que pudo se fue abriendo, hasta que en Guayaquil le debe haber dicho a Bolivar algo como "hacé lo que quieras, yo me voy a la mierda", probablemente después de que Bolivar le pasara la idea de unificar la patria grande.
Hay mucho mito con San Martin, sobre todo después de su muerte y como dice Garcia Hamilton en las primeras décadas del siglo XX, pero que en vida hizo bastante como para derrotar a los españoles sin usufructuar sus victorias en un poder tan personalista como el pretendido por Bolivar creo que es un hecho.

Dieguistico! dijo...

Ojo que en Perú San Martín se hizo nombrar gobernador o algo así, y se tuvo que ir del quilombo que armó. Te aseguro que lo escuchás un rato a García Hamilton y se te cae bastante la imagen del "Padre de la Patria", además de darte mucha bronca como se armó todo un mito alrededor de un simple militar, todo para favorecer la causa retrógrada de la derecha fascista.

MarcosKtulu dijo...

Hay que separar a San Martin la persona de todo lo que es el mito en torno suyo. Ahora bien, desmitificarlo no implica reevaluarlo a través de categorías actuales (tipo Pigna) ni defenestrarlo hasta que no quede en pie ni mito ni realidad.
Cuando llegó a Peru con una reducida fuerza mixta de argentinos y chilenos, a través de toda una serie de maniobras militares y diplomáticas logró expulsar a los realistas de Lima, donde entró, proclamó la independencia de Peru y convocó una asamblea que lo eligió como Protector. Voy a citar un párrafo de "Historia de los argentinos" de Carlos Floria y Horacia García Belsunce:
San Martín, como jefe del estado peruano, se había ocupado entretanto en su organización. Dictó un estatuto provisional, autolimitando sus poderes, y llamó a la constitución de un Senado; redujo la burocracia, suprimió el tributo indígena, reordenó las finanzas estatales, fundó la biblioteca de Lima y estableció la ciudadanía peruana que sería concedida a todos los sudamericanos residentes en el continente.
Su función era, antes que nada, terminar la guerra con los realistas, y como San Martín no era superman sino un extranjero en una sociedad cada vez más impaciente por la falta de resultados en la guerra, tuvo que renunciar cuando Bolívar le negó el auxilio que necesitaba para romper la paridad con los realistas. Bolívar luego terminó la epopeya independentista en las condiciones que eran de su preferencia, es decir con él como único libertador.
En Argentina no pudo permanecer mucho más porque temía represalias de Rivadavia por su reincidente desobediencia al gobierno de Buenos Aires. San Martín, empecinado por enfrentar a los españoles en el pacífico, no acató en ningún momento las órdenes de regresar para ayudar en el frente interno, cuando iban en ascenso las revueltas en el litoral.
San Martín era caro a las ideas monárquicas. En varias negociaciones con los virreyes les ofreció el trono a ser llenado por un borbón a cambio de la independencia de Perú, y no debe haber descartado que un príncipe gobierne sudamérica, como garantía de paz y estabilidad. No es una idea ajena a Bolivar, pero sí hay una diferencia notable. Bolívar quería que ese príncipe fuera él mismo. Antes de entrar en Perú, para realizar sus servicios el caudillo se hizo otorgar facultades extraordinarias y nombrar dictador.
Después en el congreso del alto perú creo un país en honor a su hombre. Se tuvo que volver rápidamente porque su proyecto de Gran Colombia (Venezuela, Colombia y Ecuador) se disgregaba con levantamientos, y allí se puede retomar con el artículo de Garcia Hamilton.

Marta Salazar dijo...

Gracias Marcos, buenísimo, de Simón Bolívar, no sé nada y es bueno ponerse a estudiar a estas alturas del partido!

Lo que dice Diego sobre San Martín me recuerda la teoría del monomitos (Joseph Campbell, muy bien resumida en wiki EN INGLÉS).

En el momomito existe el concepto del héroe y dentro de la categoría de héroe, aparecen varias categorías, entre ellas, las de superman y las de Jedermann (esto es, cualquiera, tú y yo, cualquiera de nosotros).

Supongo que San Martín sería un héroe tipo "cualquiera" y que la historiografía patriótica argentina lo convirtió en un superman.

Personalmente prefiero a los héroes "cualquiera", porque son reales... Lo de la plata de las fragatas, voy a averiguar, tal vez se lo podría seguir un juicio a sus descendientes, ja ja, es broma.

Dear Iván, sería buenísimo que hicieras un resumen del libro y nos lo fueras presentando en tu blog!

Esto "dictador supremo de Chile cuando le ofrecieron el cargo con moño y se lo cedió a O´Higgins" no lo he escuchado nunca... no será parte del mito?

MarcosKtulu dijo...

Marta, después de la victoria conjuta de San Martin y O´Higgins de Chacabuco (la primera tras el cruce de la cordillera), sucedió lo que cito a continuación del artículo de wiki:
"On February 14, San Martín and O'Higgins triumphally entered Santiago, and on February 18, in a meeting held in the town open hall, San Martín was appointed Governor of Chile. San Martín immediately resigned, thus O'Higgins was elected Supreme Director of the State of Chile (Spanish, Director Supremo del Estado de Chile). The United Army (Spanish, Ejército Unido) was created with Chilean and Argentine soldiers. The Chilean soldiers were under O'Higgins command, while San Martín was General in Chief of the whole United Army."
En otras palabras, San Martín había acordado entregar el cargo a O´Higgins y cumplió. Tampoco creo que hubiera podido retener mucho el poder San Martín, porque estos primeros tiempos de las nacientes repúblicas fueron turbulentos y en general los gobernantes duraban muy poco, pero lo destacable es que no lo haya intentado, que haya cumplido su palabra, y que prosiguiera el esfuerzo bélico para derrotar a los españoles en Perú.