viernes, agosto 31, 2007

Tom Sowell

Era lector asiduo de las columnas de Thomas Sowell como las sindicadas al magazine conservador Town hall. Lo leí hasta que las discordancias en materia de política exterior me hicieron abandonarlo. ¡Error! El que hasta el momento de ruptura era un autor interesante, nunca ha dejado de serlo. Aunque comparta tribuna con conservadores, neos y no tanto, sigue definiéndose como liberal y sobre los efectos en la reforma de los derechos civiles y la affirmative action ha escrito y escribe tan informado como siempre. Al menos este cariz se rescata en Blowhards.

Sobre el estado actual de las mujeres, merece ser leído el artículo de Pilar Rahola hoy en La Nación. Pilar es activista, por lo cual no es esperable una objetividad como la que le permite a Tom revelar la inconveniencia de la affirmative action, pero así y todo elabora una crítica para tener en cuenta. Naturalmente su mayor preocupación se dirige para con aquellos lares donde la mujer todavía es objeto y no sujeto.

4 comentarios:

CLAUDE CONTIN dijo...

Los columnistas son un tema: uno los lee hasta comprobar que apestan. Justamente hoy leí el artículo publicado por Charles Krauthammer en esta fecha, sólo para comprobar que el tipo sigue tan enfermo como siempre.
Renuncié al periodismo de opinión hace meses.
A veces ni leo a Mariano Grondona.

Fabiana Bump dijo...

¿Quién es objetivo?

hugo dijo...

tratamos fabiana, tratamos...

no es fácil pero tratamos de serlo

MarcosKtulu dijo...

Estoy de acuerdo con Hugo, la objetividad es algo que se intenta y no necesariamente algo que se consigue. Aparte la objetividad se maneja dentro de grados. De esta manera habrá periodistas menor o mayormente objetivos con crónicas más o menos objetivas, pero dificilmente se los pueda calificar de forma absoluta.
Lo que quería decir sobre Pilar es que al haber sido ella activista (feminista) ya enciende en el interlocutor una luz de sospecha. Por ejemplo veo en su página las notas tópicas de la mujer, todo bastante sensato como la de La Nación (no llegué a ver propuestas de cupos ni esas genialidades) pero no deja de expresarse desde una óptica feminista. Cuando se reportan hechos de naturaleza conflictiva, el que está en cierta forma interesado como parte tiene menor compromiso con la objetividad.
Lo que reporta este Blowhard sobre Sowell es el respaldo empírico que éste da a los temas desarrollados en sus libros. En su faceta-colmunista yo lo tenía como demasiado entregado a la causa neoconservadora, lo cual no quiere decir que todo lo que haga y diga revista el mismo carácter.
Claude, Mariano tiene libros interesantes; esa diría que es su faceta más seria. Como columnista vale la pena leerlo seguido, tal vez no siempre porque suele ser reiterativo o no decir nada. El programa de TV y radio...bue, ahi ya uno lo sigue por tracción. Hay que tomarlos como lo que son: productos radiales y televisivos.